7 de agosto 2009 - 00:00

Se esfuma presión al dólar: el Central compró u$s 60 M

Antes de las elecciones de fin de junio había apuestas cruzadas sobre el valor del dólar. No eran pocos los que creían que iba a alcanzar niveles desmesurados. Nadie imaginó que la divisa no sólo iba a mantenerse en los mismos valores, sino que el dólar marginal se igualaría con el oficial. Una brecha de medio centavo ahora separa a ambos mercados. El dólar en las «cuevas» cerró a $ 3,8450 y en las casas de cambio a $ 3,84.

El Banco Central es el principal sostén de la divisa. Está claro que en el mercado cambiario hay pocos jugadores. Que los controles de la AFIP, de la Secretaría de Comercio y del Banco Central han alejado a muchos que hoy están abrevando en plazas marginales. Esto significa que el dólar puede estar equilibrado, pero la fuga de divisas sigue aunque ha mermado la velocidad porque son varios los que están entretenidos en el mercado local haciendo diferencias con los bonos nominados en dólares.

El mercado cambiario se movió con escasos jugadores. Los exportadores liquidaron algo más de u$s 60 millones, lo que es mucho para la dimensión actual de esta plaza. El año pasado a esta altura vendían más de 150 millones por día. El Forex-MAE, la principal plaza mayorista, operaba en aquel momento más de u$s 600 millones. Ayer movió sólo u$s 207 millones.

El dólar mayorista abrió a $ 3,8240 y se mantuvo hasta el mediodía, cuando amagó bajar. Entonces el Banco Central «barrió» con las posiciones de «offer» (venta) que estaban abiertas. Con esto consiguió mantener a la divisa con vida en $ 3,8250. Después se colocó en el «bid» (comprador) para que los vendedores descarguen sus divisas.

Al final del día, el Central compró u$s 60 millones y el dólar terminó a $ 3,8250. En las casas de cambio continuó a $ 3,84. En lo que va de la semana, la mesa de dinero de la entidad que preside Martín Redrado compró casi u$s 170 millones, algo más del 10% de las reservas que entregó para pagar el cupón.

Las reservas, a pesar de las compras, cayeron u$s 20 millones a u$s 44.600 millones porque bajaron las monedas europeas y el oro, y cayeron los bonos de otros gobiernos que el Central tiene en cartera.

La sorpresa estuvo en el mercado marginal, donde los arbolitos no tenían clientes y volvieron a tener tiempo ocioso para tomar café o conversar con colegas. La divisa se desmoronó a $ 3,8450 porque no les quedó otra alternativa que quitarles clientes a las casas de cambio. Es que la plaza está más que abastecida con los dólares que entraron del cupón.

Los bonos en dólares, que son el objeto de atracción de los inversores, siguieron afianzando sus alzas. El Boden 2012, que el día anterior había caído un 2%, recuperó un 1,20%. También subió el Boden 2015 (1%) y el 2013 (0,80%). Estos títulos están cerca de su techo porque el mercado no acepta que la renta baje del 17%.

Los bonos en pesos también mantienen sus posiciones, pero están menos pedidos que los nominados en dólares.

La sorpresa la dio el cupón PBI en pesos que hacía tiempo que no registraba negocios. Alguien descubrió que pueden ser una oportunidad porque sus precios están atrasados y entraron un puñado de órdenes grandes que sumaron $ 2,5 millones que lo hicieron subir un 6%.

El Discount en pesos, el principal bono del canje de la deuda, subió un 0,50% pero con escasos negocios, algo que llamó la atención porque esta rueda se caracterizó por la fuerte suba del volumen de las operaciones. El Mercado Abierto Electrónico (MAE) operó $ 810 millones, casi el doble de lo que comenzó negociando en la semana.

Los bonos posdefault en moneda local alternaron alzas y bajas. El Bogar siguió en retroceso al perder un 0,70%. También bajó el Bocon Pro12 (-1%). Los demás bonos consiguieron moderadas subas que no superaron el 0,80%.

Por ahora, los inversores mantienen posiciones. Quieren ver cuáles son los próximos movimientos del Gobierno.

El dólar para hoy quedó algo más equilibrado, pero por el momento sin chances de tener vida propia, depende de lo que haga el Central.

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