31 de octubre 2014 - 00:00

Se inició ayer Latinarab, encuentro de cine árabe

Faouzi Bensaïdi
Faouzi Bensaïdi
 "Los otros no son sino nosotros en otro lugar", afirma Edgardo Bechara El Khoury, director y programador del Festival Latinoamericano de Cine Árabe (Latinarab) que comenzó ayer en Buenos Aires con el objetivo de "compartir historias y deconstruir estereotipos estigmatizantes".

En su cuarta edición, el festival, que finaliza el 12 de noviembre y cuenta como sedes al cine Gaumont, la Alianza Francesa, el Complejo Bajo Plaza del CCGSM y la Biblioteca del Congreso, tiene como país invitado a Marruecos.

Han sido invitados Faouzi Bensaïdi, uno de los directores más destacados de la "nueva ola" de cine marroquí, de quien se podrán ver desde "Mil meses" (2003) hasta "Muerte en venta" (2011), y el experto en efectos especiales marroquí Hassan El Youbi, quien trabajó en películas como "Avatar", de James Cameron, y "Asterix", de Alain Chabat.

La apertura de Latinarab, que con más de 13.000 espectadores fue el año pasado el sexto festival más concurrido del país, fue anoche con "Rock en Casbah", de la directora marroquí Laïla Marrakchi, historia de un grupo de mujeres que se reúne durante tres días en la casa familiar de Tánger para recordar al padre muerto.

"Siempre señalamos que no traemos un cine ajeno o extraño. En América Latina se asentaron desde hace más de 150 años comunidades árabes de Siria, Líbano, Palestina y Jordania, por lo que la presencia en la región ha sido constitutiva de su identidad", dice El Khoury, quien además es director ejecutivo de Creciente Cine Fértil, organización que promueve la difusión del cine árabe desde la Argentina a América Latina y que cuenta entre sus actividades con el festival. 

"Lo árabe no nos es ajeno y lo que hace el festival es religar esta esencia cultural".

Con varias secciones, algunas de ellas competitivas -como la de largometrajes y el Panorama Latinarab, con películas que aúnan la cultura latina y la árabe-, retrospectivas o la sección de cortos infantiles, actividades especiales y un mercado, el festival busca crear un espacio en el que los cineastas árabes se encuentren con una audiencia latinoamericana.

"El diálogo Europa-Latinoamérica y Europa-mundo árabe nunca ha sido muy fluido, siempre ha estado dominado por ideas relacionadas con el exotismo y con lo extraño", apuntó. "En las últimas décadas, tanto en América Latina como en el mundo árabe, muchos cineastas jóvenes han creado sus propias narrativas. El cine oficia como una suerte de memoria colectiva".

Muchos de los films programados dan cuenta de los fenómenos políticos y sociales que atravesaron la región en los últimos años, como la Guerra del Golfo y la más reciente Primavera Árabe. "Regreso a Homs", de Talal Derki (2013), se ocupa de los primeros levantamientos pacíficos contra el presidente Bashar el Assad en Siria; "Ellos son los perros", de Hicham Lasri (2013), es un documental ficcionalizado que cuenta la historia de un preso político liberado 30 años después de su detención en Marruecos; "Arij: aroma de una revolución", de la egipcia Viola Shafik (2014), se basa en la revolución egipcia de 2011, y "En las arenas de Babilonia", de Mohamed Al Daraji (2013), narra la historia de un soldado iraquí que escapa de Kuwait durante la Guerra del Golfo en 1991 y es capturado por las Guardias Republicanas de Saddam Hussein.

Dentro del Panorama Latinarab figuran películas como la chilena "Palestina al Sur", de Ana María Hurtado (2011), sobre la pequeña ciudad chilena de La Calera, que alberga a una comunidad de inmigrantes palestinos, o la argentina "Hamdan", de Martín Solá (2014), sobre un líder palestino encarcelado en Israel a quien se le encarga, tras su liberación, una misión que termina fracasando.

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