20 de julio 2012 - 00:21

‘‘Se puede esperar cualquier cosa de los fondos buitre’’

ENTREVISTA CON JORGE ARGÜELLO, EMBAJADOR ARGENTINO EN EE.UU.

El embajador Jorge Argüello dijo también que se trabaja para superar las barreras que impiden exportar carne y limones a Estados Unidos.
El embajador Jorge Argüello dijo también que se trabaja para superar las barreras que impiden exportar carne y limones a Estados Unidos.
«Se puede esperar cualquier cosa» de los Hedge Founds, advirtió el embajador argentino en Estados Unidos, Jorge Argüello. Planteados ante el juez Thomas Griesa de Nueva York, existen reclamos contra el Ejecutivo por u$s 3.500 millones en conceptos de deuda impaga. Sin embargo, Argüello señaló que «alrededor del 90% de todos los casos con decisión final contra la Argentina en las cortes estadounidenses pertenece a fondos buitre, domiciliados en paraísos fiscales». «Sólo u$s 300 millones aproximadamente pertenecen a ciudadanos estadounidenses», matizó. En entrevista con Ámbito Financiero, el funcionario se refirió a la estrategia legal del Gobierno, la suspensión de las preferencias arancelarias de Estados Unidos para el país y abrió la posibilidad de que petroleras norteamericanas arriben al país para participar en proyectos de YPF.

Periodista: ¿Cuáles son los siguientes pasos en la estrategia legal del Ejecutivo con los Hedge Founds?

J.A.: La Argentina reestructuró el 92% de su deuda en default, pero es aún hostigada por fondos buitre, que se negaron a ingresar a los canjes ofrecidos por la Argentina en 2005 y 2010, y que intentan obtener ganancias de una de las tantas lagunas del sistema financiero internacional y de la carencia de un instrumento internacionalmente aceptado de resolución de deuda soberana. Ante la persistencia de reclamos de unos pocos bonistas, la Argentina coopera judicialmente, pero sostiene su posición en términos de equidad y de no discriminación, apoyada en el derecho internacional. Las acciones de los fondos buitre se verían sanamente defraudadas si existiera un mecanismo legal internacionalmente aceptado de resolución de deuda soberana que obligara a estas minorías especuladoras a aceptar los acuerdos de reestructuración de un país en problemas. Tal es así que a partir de la crisis de 2001 en la Argentina varios países han optado por incluir en los títulos de deuda cláusulas de acción colectivas y jurisdiccionales. Por ello, la Argentina no claudicará ante las acciones especuladoras de los fondos buitre tanto en el plano legal como político.

P.: Siempre se especuló con que algunos fondos buitre financiaban a políticos y lobbystas. ¿Tiene buena llegada a congresistas relevantes?

J.A.: Es una tarea prioritaria contrarrestar el accionar político de los fondos buitre, en particular, en el ámbito del Congreso de los Estados Unidos. Intentaron difundir y hacer conocer la posición de nuestro país y las verdaderas intenciones de los fondos buitre. Recientemente, hemos publicado y difundido un libro sobre los «Mitos y realidades» del default de 2001, que se suma a una publicación quincenal (Newsletter Embajada Argentina) que se distribuye a los 535 miembros del Congreso y máximas autoridades de la administración del presidente Obama. Hemos obtenido comentarios elogiosos sobre la utilidad de la información proporcionada de todos los ámbitos políticos del país y ello ha generado un especial interés de los presidentes de los comités más relevantes tanto del Senado como de la Cámara de Representantes, lo que ha generado reuniones específicas sobre la verdadera situación de la deuda y otros temas de interés.

P.: En junio la Corte Suprema de los Estados Unidos bloqueó la posibilidad de embargar reservas que pretendían los Hedge Founds. ¿Cuál sería la próxima jugada?

J.A.: Se puede esperar cualquier cosa, sobre todo ahora, ya que han sentido los efectos de las acciones que hemos emprendido y ven cada vez más alejada la posibilidad de satisfacer sus intereses. Seguirán intentando socavar la imagen de la Argentina, ya que creen que con ello mejoran sus posibilidades de éxito.

P.: Robert Shapiro, de la American Task Force Argentina, señaló que al país «le tomó cuatro años emitir una oferta de reestructuración, y cuando finalmente llegó en 2005, la mitad de los inversores extranjeros lo rechazó»...

J.A.: En septiembre de 2003, el Gobierno argentino inició el proceso de reestructuración. Aun con la complejidad y magnitud de la deuda, que consistía en 152 bonos diferentes emitidos bajo siete monedas diferentes bajo diferentes jurisdicciones, el canje de 2005 logró el 76,15% de aceptación. La Argentina siempre ha mantenido una posición acorde con el principio de equidad y no discriminación conforme con el derecho internacional.

P.: Usted señaló que no existe todavía un eco positivo en Estados Unidos para revertir el déficit comercial con ese país. ¿El hecho de que suspendieran las preferencias arancelarias para el país complica la ecuación?

J.A.: Estamos trabajando conjuntamente con los sectores interesados y las agencias competentes de los Estados Unidos para superar las barreras comerciales que nos impiden exportar carne y limones frescos al mercado estadounidense. Somos optimistas de obtener un resultado positivo en los próximos meses. La suspensión del sistema generalizado de preferencias no ha tenido un impacto negativo, ya que, por ejemplo, en el año 2011 sólo el 10% del comercio bilateral estaba cubierto por el sistema, con un monto de 477 millones. Más aún, el beneficio arancelario sólo era de 18 millones de dólares. No obstante, el déficit de la balanza comercial bilateral presenta una tendencia negativa para nuestro país, que pretendemos revertir incrementando aún más el comercio bilateral, pero de un modo equitativo.

P.: ¿Se está estudiando alguna alianza con petroleras norteamericanas para explotar algún yacimiento en específico con YPF?

J.A.: La Argentina posee recursos energéticos valiosos, de gran potencialidad, en particular en el ámbito de los recursos no convencionales. Naturalmente, para su explotación se requiere tecnología y capital. Para ello estamos abiertos y dispuestos a considerar inversiones de cualquier origen, incluyendo inversiones estadounidenses, así como asociaciones estratégicas para su explotación.

Entrevista de Ignacio Ros

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