18 de marzo 2010 - 00:00

Secretos de familia, un infierno habitual

El holandés Alex van Warmerdam, director de la recordada «Abel», vuelve a examinar el horror que mejor pinta: la familia.
El holandés Alex van Warmerdam, director de la recordada «Abel», vuelve a examinar el horror que mejor pinta: la familia.
«Los últimos días de Emma Blank» (De Laatste dagen van Emma Blank, Hol.-Bel., 2009, habl. en hol.); Guión y dir.: A. van Warmerdam; Int.: M. Heder, G. Bervoets, E. van de Wijdeven, A. van Warmerdan, A. Malherbe, G. Naber, M. Kenzari. 

A veinte años largos de su juvenil y terrible «Abel», las obras del holandés Alex van Warmerdam siguen siendo tan precisas y sarcásticas como la primera, y su blanco sigue siendo el mismo, cada vez más golpeado: la familia decididamente corrupta que, pese a todo, mantiene la compostura y las buenas maneras.

Su nueva película, «Los últimos días de Emma Mark», buena adaptación de la pieza teatral del mismo van Warmerdam, es una farsa amarga, desarrollada por unos personajes maliciosos y hasta malos, mezquinos, obligados a convivir y respetar los deseos de la señora gravemente enferma. Si alguien piensa que los minutos iniciales, con una chica saliendo del mar y caminando hacia su trabajo son largos, mejor recapacite: son los únicos de aire fresco en todo el primer tercio. Cuando ella entra al predio de la casa, el aire se corta con cuchillo. Las corbatas se cortan con cuchillo. Los diálogos, las miradas, son cortantes. Y si ese alguien piensa que los personajes, todos ellos muy formales empleados de la señora, tienen la mente enferma, que espere unos minutos más, y verá que están más enfermos de lo que pensaba, empezando por la señora, y verá también qué regocijante es esta obra (para quien la mira de afuera, por supuesto).

No corresponde anticipar nada más, salvo que es una pieza elaborada con una mala leche de altísima calidad, servida en impecable vajilla por primeros actores, e ideal para esos paladares que se relamen cada vez que encuentran la más perversa y escabrosa comedia amarga en contra de la familia que pueda haber en cartelera. Datos complementarios, van Warmerdam también hizo la música, y actúa en el papel de Theo, el perro. Su esposa Annet Malherbe es la gorda que hace de cocinera. Y además de «Abel» y esta «Emma Blank», otra de sus obras de mayor mérito es «Grimm», con el recordado Ulises Dumont haciendo un personaje no demasiado angelical que se diga.

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