18 de noviembre 2008 - 00:00

Semana arrancó con poca sorpresa

Un mercado que en lo mejor del día -si es que "mejor" es una suba- ganaba 0,87% minutos antes de la una de la tarde. Pero esto fue luego y antes de retroceder 2,95% (pasadas las diez y minutos antes del cierre). Para los tiempos que corren, casi podríamos decir que tuvimos una rueda de escasa volatilidad en la que el Dow terminó cediendo 2,63% a 8.273,58 puntos. En realidad, poco importa, pero éste es un valor que se superó hace más de 10 años y 10 meses, y el segundo más bajo en lo que va del año. Si revisamos las noticias, la verdad es que la baja no puede sorprender demasiado. Quienes pensaban que la crisis de confianza en el sistema bancario había sido frenada con la mera inyección de fondos de los bancos centrales, tuvieron ayer en el Citigroup la demostración de que las cosas tal vez siguen estando peor de lo que parecen (el mercado de tasas también reflejó esto: la Libor de 3 meses trepó a 2.238,75% y la tasa efectiva de Fed Funds fue de 0,34%). El que durante décadas fue el banco más prestigioso del mundo alcanzó ayer los titulares al anunciar que se deshará de 53.000 empleados, reducirá sus gastos en 20% adicional y continuará buscando un "novio" para evitar la dilución total de sus activos. No debe sorprendernos entonces que el sector financiero liderara las bajas cediendo 6,9%, a pesar de que Alcoa fue el papel "estrellado" del Dow (retrocedió 10,8%, ante el nuevo derrumbe de los commodities; el petróleo retrocedió 3,4% a u$s 55,10 por barril). La otra espada de Damocles que pendía sobre el mercado para esta semana, la posible quiebra de General Motors y Chrysler, encontró un nuevo escollo en la negativa de los demócratas a aprobar cualquier paquete de rescate que no lleve estampada la firma de Barack Obama como presidente. La única salida que se ve es que mañana los republicanos acepten que el dinero necesario salga de alguno de los planes ya acordados. Pensar que hay quienes vienen diciendo día tras día que la crisis está solucionada. No los olvide.

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