26 de marzo 2018 - 00:00

Semana negra de Garavano

Germán Garavano redondeó en la madrugada del sábado su semana más complicada como ministro de Justicia de la Nación. Al fuego amigo de Elisa Carrió y Mario Cimadevilla por presunto desvío intencional de la investigación del atentado a la AMIA, se le sumaron las excarcelaciones de Carlos Zannini y Luis D'Elía. El malestar llegó hasta Mauricio Macri, quien ahora queda no solo a merced de la puerta giratoria que anticipa nuevas salidas de funcionarios/dirigentes/empresarios kirchneristas sino también de una interna judicial entre la Corte Suprema de Justicia de la Nación y los tribunales federales de Comodoro Py.

La ola de transparencia y "justicia" que instaló Cambiemos con las detenciones de Amado Boudou, D'Elía y Zaninni, entre otros, duró poco. Garavano no logró anticipar ninguno de esos movimientos y además complicó al Gobierno de Macri con una guerra abierta ante Carrió y Cimadevilla por el manejo de la Unidad AMIA.

Cimadevilla apuntó contra el ministro de Justicia al afirmar que el funcionario "ordenó revocar el poder al abogado que iba a sostener la posición" de la Unidad AMIA en el juicio oral, que era pedir penas para los ex fiscales Eamon Mullen y José Barbaccia, con lo cual le adjudicó un "procedimiento tendiente a controlar la querella".

En ese contexto, el Presidente salió a anunciar la postulación de Inés Weinberg de Roca para la Procuración General de la Nación, el cargo que ocupaba Alejandra Gils Carbó como jefa de los fiscales federales. El poder de veto para su designación en el Senado quedó a cargo del peronismo de Miguel Angel Pichetto que encuentra al Poder Ejecutivo Nacional sumido en un hervidero judicial con frentes abiertos en la Corte Suprema, en el Consejo de la Magistratura y también en Comodoro Py.

Dejá tu comentario