25 de diciembre 2016 - 00:08

Senado: comando del interbloque Cambiemos reaviva interna radical

• PROPUESTA DE ENROQUE ÁNGEL ROZAS (CHACO)-LUIS NAIDENOFF (FORMOSA)
La jefatura de la bancada que UCR comparte con el PRO replica disputa 2010. Continúan influencias de Gerardo Morales y Ernesto Sanz.

Con el período de sesiones extraordinarias de cumplimiento formal hasta el 2 de enero próximo -no habrá actividad en el recinto durante esta semana-, y tras el episodio cardíaco en octubre pasado del jefe del interbloque Cambiemos en el Senado, Ángel Rozas (Chaco), el radicalismo se propone activar en el verano una pequeña pero ríspida interna entre sus legisladores para evaluar un cambio en la conducción de la bancada que comparte con el PRO, de cara a 2017.

La visita quirúrgica de Rozas -le colocaron tres stents- activó una primera situación de tensión en el interbloque cuando el senador mendocino Julio Cobos entendió que como segundo de la bancada del radicalismo le correspondía reemplazar al chaqueño. No obstante, quien quedó al mando de Cambiemos en el Senado fue el correntino Pedro Braillard Poccard (PRO), el vice de Cambiemos en esa Cámara.

En las últimas semanas, Casa Rosada celebró el regreso de Rozas al Senado, pero los cierres de los debates fueron redireccionados hacia otros legisladores del radicalismo o del PRO, y el chaqueño aún continúa con diversos cuidados para reforzar su recuperación. Es por ello que surgió el nombre del radical Luis Naidenoff (Formosa) como futuro líder de Cambiemos en esa Cámara.

Naidenoff ya fue titular de la bancada de la UCR -principal bloque opositor del kirchnerismo- durante 2012 en el Senado, tras una trifulca hacia fines de 2011 entre los sectores que respondían al entonces vicepresidente de la Nación Julio Cobos y a los entonces senadores Ernesto Sanz y Gerardo Morales, hoy gobernador de Jujuy.

Ese pugilato político entre menos de 20 personas derivó en un acuerdo que comprendió también el pase de la jefatura del bloque un año más tarde al tucumano José Cano, actual titular del Plan Belgrano, quien resistió junto a Naidenoff los embates de la mayoría K en el Senado, aunque siempre bajo la sombra Morales-Sanz, quienes por lo bajo siempre se ocuparon y mantuvieron una muy buena relación con el líder del FpV en esa Cámara, Miguel Pichetto.

De hecho, esa influencia Morales-Sanz llevó a que el radicalismo se comiera el amague en 2012 de los propuestos para la Procuración General de la Nación: tras el papelón de Daniel Reposo -la UCR se opuso enérgicamente-, la mayoría del bloque avaló la designación de Alejandra Gils Carbó. Sólo tres legisladores UCR no votaron ese pliego: la filosa Laura Montero (actual vicegobernadora de Mendoza), el respetado chubutense Mario Cimadevilla (Mauricio Macri lo puso al frente de la unidad especial de investigación de AMIA) y el entrerriano Arturo Vera.

La reciente propuesta de Naidenoff no cayó bien a Morales, quien defiende a rajatabla a Rozas. Sanz ya tomó nota del probable enroque e intentará terciar cuando la UCR se reúna en febrero próximo en Córdoba, en una especie de bilateral con el PRO mayor protagonismo de cara al año electoral.

En Diputados, el liderazgo en el interbloque Cambiemos del experimentado radical Mario Negri (Córdoba) es indiscutido, pese a las picardías del titular de esa cámara y peronista con témpera PRO, Emilio Monzó. En el Senado, Casa Rosada respetará la jefatura a la UCR, aunque celebró en el último semestre la aparición de Braillard Poccard y los movimientos de la jefa de la bancada del PRO, Laura Rodríguez Machado (Córdoba).

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