Quieren achicar gastos. En 2016 el macrismo aceptó la continuidad de decenas de empleados acobijados por exvicepresidente ultra K y hoy multiinvestigado Amado Boudou.
Tras el bochornoso cruce que tuvo anteayer Gabriela Michetti con dos legisladores radicales -desconoció el reglamento de la cámara y les prohibió pedir dos cuestiones de privilegio en plena sesión-, la vicepresidente activará en los próximos días un plan de retiro voluntario para los empleados de planta permanente del Senado, iniciativa que adelantó Ámbito Financiero el 13 julio pasado.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El proyecto en cuestión tiene el objetivo loable de reducción de gastos pero choca con el salvataje de centenares de empleados que ingresaron de manera indiscriminada con el exvicepresidente ultra-K y hoy multiinvestigado Amado Boudou, luego de la amenaza de "barrida" inicial que dispuso el macrismo para amortiguar las travesuras del exDJ, en tándem con el líder del gremio más importante del Congreso, Norbero Di Próspero, de la Asociación del Personal Legislativo (APL).
La última pincelada a la iniciativa, que ya tiene el aval de varias áreas encargadas de revisar estos textos, establece que podrán solicitar el retiro voluntario los trabajadores de planta permanente bajo dos posibilidades: varones entre 60 y 65 años de edad (mujeres, de 55 a 65) o, para ambos casos, quienes "no cuenten con los años de servicios necesarios para obtener su jubilación".
El sistema, que propone "percibir una suma equivalente a la remuneración habitual y permanente más un adicional de 10%, por el plazo de hasta cinco años", asegura el "no descuento por ganancias ni por aporte jubilatorio por lo que, en la práctica, contiene un aumento del ingreso de bolsillo", además de actualizarse por paritarias.
La iniciativa exige "contar con los aportes previsionales que se requieren por ley para acceder a la jubilación, o poder completarlos mediante la correspondiente moratoria previsional, de ser el caso" (Ley 24.476 y régimen complementario). El Senado, en tanto, "asistirá con el pago de aportes faltantes por vía de moratoria".
El plan de retiro voluntario craneado por el equipo de Michetti propone la estabilidad del plan por un máximo de cinco años (60 meses) o un año desde la jubilación, "lo que ocurra primero". Cuando el agente retirado se jubila, "por el plazo máximo de un año se compensa la diferencia entre la jubilación y el retiro que se venía percibiendo". Ello ocurriría "en el caso de que no se hubieran cobrado ya los 60 meses de retiro" ya que, "luego de ese plazo, se cobra la jubilación".
La aparición formal de este plan tiene que consumarse desde hoy y hasta fines de la próxima semana, ya que la iniciativa abre una ventana "desde el 1 de septiembre hasta el 29 de noviembre de 2017 (90 días)" para "pedir la adhesión al retiro ante la Dirección General de Recursos Humanos, mediante el formulario disponible en intranet dirigido a la Secretaría Administrativa".
Como último detalle, se deja en claro que "para obtener el beneficio, el agente debe renunciar a la planta permanente del Senado" y que se mantiene "la cobertura de salud (DAS) durante todo el período, desde el retiro voluntario hasta la jubilación". Esa prestación fue auditada con resultados negativos en varios campos, y es habitual escuchar quejas de empleados que abonan una prepaga ante las falencias de esa obra social.
Un ramillete de trabajadores explicó a este diario los reparos existentes y esperan ver la letra chica de la iniciativa debido a que gran parte de los sueldos no se conforman con el salario básico sino de complementos como capacitación y dedicación funcional, antigüedad, y temen la desactivación de esos ingresos en caso de aceptar el retiro voluntario.
Dejá tu comentario