2 de diciembre 2013 - 00:00

Senado de verano para Fábrega y Lorenzino (resto, en duda)

Juan Carlos Fábrega, Hernán Lorenzino, Miguel Pichetto y Miguel Pesce
Juan Carlos Fábrega, Hernán Lorenzino, Miguel Pichetto y Miguel Pesce
 El Senado arranca desde hoy la prórroga de sesiones ordinarias que el Gobierno habilitó para que llegaran a tiempo a debatir el acuerdo a Juan Carlos Fábrega como nuevo presidente del Banco Central, a Hernán Lorenzino como embajador ante la Unión Europea y la ley que sube impuestos internos para los autos de alta gama.

No son ésos los únicos temas en espera, pero sí los que tienen posibilidad de avanzar en el corto plazo.

El resto del temario de verano, que parece complicar sólo al Senado, está integrado por los listados de ascensos diplomáticos y militares. Allí el problema más complicado a resolver es el del ascenso de César Milani, el jefe del Ejército, que actualmente reviste como general de división, a teniente general. Esa demora tiene sus complicaciones, ya que "tapona" al resto de los oficiales que deben ascender a general de división y no pueden hacerlo hasta que su jefe no esté un escalón arriba.

En la sesión del miércoles, el Senado les dio ingreso formal a los pliegos de ascensos militares. Milani no aparece allí porque el pliego que pide su acuerdo ingresó en julio y el trámite quedó complicado en medio de impugnaciones, como las de la oposición y hasta el CELS. Se anunció, entonces, que ese debate continuaría en noviembre tras las elecciones.

Hoy esa situación no mejoró: el kirchnerismo teme que si esta semana intentara forzar el tratamiento de los ascensos militares (Milani incluido), podría caerse cualquier posibilidad de debatir el acuerdo a Fábrega y Lorenzino. Además, no hay certezas sobre el acuerdo al resto de directores como el vice Miguel Pesce.

El presidente del Central y el nuevo embajador ante la UE estarán mañana a las 17 ante la Comisión de Acuerdos para defender sus pliegos. Miguel Pichetto cree que la oposición le habilitará el tratamiento en la sesión siguiente, pero ese acuerdo con los radicales fue anterior a la sesión del miércoles pasado cuando toda la oposición se levantó del recinto a la hora de aprobar el nuevo Código Civil que sólo incluyó las modificaciones que exigió la Iglesia.

El clima de armonía, entonces, no es el mejor, pero será necesario mantenerla si es que el Gobierno quiere avanzar esta semana también con el proyecto de ley que subió impuestos internos sobre los autos de alta gama.

Así, la única posibilidad de llegar a votar los pliegos de Fábrega y Lorenzino antes del 10 de diciembre (el próximo miércoles es 11 y ya estará pasado el plazo de prórroga de ordinarias, además de entrar en vigencia la renovación de la Cámara con las nuevas bancas) es emitir mañana los dictámenes y que se voten en el recinto el miércoles.

Como se dijo, los dictámenes no tendrán el tiempo reglamentario de siete días y por lo tanto el oficialismo necesita que la oposición le dé los dos tercios para debatir ambos diplomas sobre tablas.

De no ser así, los pliegos de Lorenzino y Fábrega deberían pasar para el miércoles siguiente, 11 de diciembre, pero quedarían fuera de la prórroga de sesiones ordinarias decretada por la presidente de la Nación entre el 1 y el 10 de diciembre.

A partir de esa fecha, los bloques contarán con algunos integrantes nuevos: se sumará la bancada del PRO y el kirchnerismo conservará la mayoría y el quórum propio.

De todas maneras, se espera que la Casa Rosada envíe al Congreso un nuevo decreto convocando a sesiones extraordinarias donde, además, deberían incluirse los ascensos militares.

Los cambios en Bienes Personales entrarán también mañana en la Comisión de Presupuesto y Hacienda. El proyecto precisará el acuerdo de la oposición para ser discutido sobre tablas al día siguiente, pero debe recordarse que en Diputados el radicalismo se abstuvo, por lo que un acuerdo de último momento no debería ser descartado.

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