Brasil dio ayer la primera señal de destrabar el conflicto con los autos argentinos mediante una circular aduanera para determinar qué licencias están en proceso de validación y así liberarlas. La expectativa está ahora en saber cuánto tiempo demorarán. Ayer también fue un día de duras declaraciones. La ministra de Industria, Débora Giorgi, advirtió que la Argentina no encarará negociación alguna con ese país que «ponga en riesgo un solo puesto de trabajo nacional», a lo que los industriales paulistas respondieron que la funcionaria «llora demasiado».
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