5 de octubre 2012 - 00:37

Señal política: Cristina recibe el martes a la nueva CGT

Un día después de ser electo al frente de la CGT oficialista, el metalúrgico Antonio Caló consiguió una entrevista con Cristina de Kirchner, prevista para el martes a las 18.30. La audiencia contará con la presencia de buena parte de los 35 miembros del Consejo Directivo electo en Obras Sanitarias en el congreso de la central obrera afín al Ejecutivo. Será un reconocimiento político que el Gobierno le negó a Hugo Moyano -quien se hizo reelegir en su propia CGT en julio pasado- y que, de acuerdo con los dirigentes, tendrá más de protocolar que de conducente en términos de resolución de planteos pendientes.

Los referentes de la central sindical celebraban ayer la obtención de la reunión, que esperaban pedir recién la semana que viene. Pero no especulaban con anuncios concretos. De mínima, se esperanzaron en obtener alguna señal relacionada con el fondeo de las obras sociales, el tema de mayor preocupación en el sector.

Los ejes del diálogo serán pulidos entre el lunes y el mismo martes en un encuentro de la denominada «mesa chica» de la CGT. Los dirigentes consultados coincidieron en que responderán a la gentileza de la invitación sin abrumar a la jefa de Estado con planteos que, por otro lado, la mandataria conoce perfectamente. La agenda pendiente incluye, además de los recursos de las obras sociales, los pedidos de aumento de asignaciones familiares -y su universalización- y jubilaciones, la quita de Ganancias sobre los salarios y la inclusión de sindicalistas en los organismos de previsión social: la ANSES, el PAMI y la Superintendencia de Salud.

Se trata de un comienzo auspicioso para Caló, según sus aliados, que a los pocos minutos de asumir al frente de la CGT cometió un desliz al dar un aval público a los reclamos de efectivos de Prefectura y Gendarmería. Un llamado de la Presidente con una recriminación bastó para que el metalúrgico se comunicara con los medios periodísticos para aclarar que el método de protesta se asimilaba a un atentado contra la democracia. Sólo después de esa aclaración se concretó la invitación a la Rosada.

Anoche, varios funcionarios se comunicaron con los dirigentes para felicitarlos por el resultado del congreso. Lo hicieron el secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini; el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina; y el ministro de Trabajo, Carlos Tomada. Aunque se trató de apenas un gesto, fue mucho más de lo que recibió Moyano tras organizar su propia CGT. De hecho, la nueva central recibirá la validación por parte de la cartera laboral que le será negada a la del camionero.

La mayor expectativa de los sindicalistas pasa por la instauración de un canal de diálogo más fluido con el Ejecutivo. Las únicas consultas que recibieron en los últimos meses en temas que los vinculan fue para la elaboración del proyecto de ley de riesgos del trabajo.

Dejá tu comentario