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Sequía de dólares: racha negativa para el Central
QUEDÓ ESTA SEMANA CON UN SALDO NEGATIVO DE U$S 240 MILLONES EN MERCADO CAMBIARIO. EN ABRIL LLEGA SOJA AUXILIADORA

La segunda semana de febrero debió compensar los efectos de un estricto cepo cambiario que Vanoli había ajustado al máximo en los primeros días del mes. El Banco Central se vio forzado a asistir a las grandes empresas en cinco jornadas consecutivas de fuertes ventas oficiales: u$s 20 millones el lunes, u$s 80 millones el martes, u$s 50 millones el miércoles, u$s 40 millones el jueves y u$s 50 millones el viernes. La presión cambiaria no se sintió solamente en el mercado mayorista. En las ventanillas de los bancos persistió simultáneamente la fuerte demanda de billetes de los ahorristas (la ración que permite comprar a los asalariados mensualmente la AFIP), que acumula en lo que va de febrero u$s 314 millones (un 3,6% más que en el mismo período del mes anterior), y que se afianza por encima de los u$s 450 millones mensuales.
A pesar de este contexto adverso y de que los activos en los que están invertidos las reservas sufrieron caídas en sus cotizaciones durante estos días, el Central informó para esta semana un incremento en su stock de u$s 45 millones (quedaron en los u$s 31.322 millones este viernes). Las reservas pueden haber quedado sostenidas solamente por dos conceptos, que se terminarán de dilucidar en los próximos días: endeudamiento externo del BCRA, mediante líneas de crédito de contingencia que le hayan otorgado organismos internacionales, o aumento de efectivo mínimo, es decir, de la cantidad de dólares depositados en el sistema financiero.
La mayor demanda de billetes está explicada en buena parte por un aumento de la cantidad de pesos y un estancamiento de las reservas. El Central resolvió en el comienzo de este año alargarle la rienda a la emisión de dinero. La expansión, que había cerrado el año cercana al 22% anual, se ubicó en la primera semana de febrero por encima del 27%, más a tono con las proyecciones que había planteado la entidad para este año en sus últimos informes (29%). La dinámica podría volverse peligrosa en un contexto de corrida hacia el dólar: la relación entre los pesos que circulan en la economía y las reservas que tiene el Banco Central, considerando incluso depósitos del público en moneda extranjera, se ubica en los $ 14,47, muy por encima del valor actual del "blue".
Con todo, en los últimos cinco días el Gobierno aplicó una dosis de ortodoxia que puede haber atenuado el desequilibrio y que neutralizó un efecto que había pretendido lograr Alejandro Vanoli con simbólicos recortes en los rendimientos de Lebac. En su licitación de deuda semanal realizó una absorción de $ 6.300 millones y evitó bajar nuevamente las tasas. Simultáneamente, la Administración Nacional de Seguridad Social (ANSES) retiró $ 1.200 millones de plazos fijos que mantenía depositados en los bancos privados para llevarlos al Nación. La transacción afectó directamente la liquidez de algunas entidades y provocó enseguida un leve repunte en las tasas de interés que pagan por sus grandes depósitos, que tocaron un máximo en casi cinco meses del 21,18% anual. Un ajuste en el retorno que ofrecen los bancos por sus depósitos genera incentivos para que las empresas y los ahorristas guarden su dinero dentro del sistema y haya menos efectivo como circulante en la economía.


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