25 de julio 2014 - 00:44

“Sería considerable el costo de un default”

• ADVIRTIÓ ECONOMISTA JEFE DEL FMI DE LA IMPOSIBILIDAD DE ACCEDER A MERCADOS FINANCIEROS.
• EL MUNDO CRECERÁ MENOS

Olivier Blanchard ofreció ayer una conferencia de prensa para actualizar el Panorama Económico Mundial. Reiteró la preocupación del FMI por la manera en que se resuelva el caso argentino.
Olivier Blanchard ofreció ayer una conferencia de prensa para actualizar el Panorama Económico Mundial. Reiteró la preocupación del FMI por la manera en que se resuelva el caso argentino.
El economista jefe del FMI, Olivier Blanchard, consideró ayer que el costo de un default sería "considerable" para la Argentina en la disputa que lo enfrenta con los fondos buitre en Nueva York.

"Si Argentina llega a un default, eso podría tener costos considerables" para el país, "principalmente privándolo de acceso a los mercados financieros por un cierto tiempo", aseguró Blanchard, en el marco de una conferencia de prensa para presentar una actualización de su informe Panorama Económico Mundial. El economista reiteró la postura del FMI, de que una moratoria argentina tendría un "costo" para todo el sistema financiero al crear "incertidumbre" sobre la posibilidad de restructuraciones futuras. "Necesitamos mecanismos de solución que funcionen bien cuando los países están en dificultad", sostuvo.

El Fondo redujo ayer su pronóstico para el crecimiento económico global en 2014 hasta el 3,4% (desde un 3,6%), citando la debilidad registrada a inicios de año en Estados Unidos y China. El organismo que conduce Christine Lagarde advirtió que sólo algunos de los factores que llevaron a la reducción son temporales y que los países más ricos enfrentan el riesgo de un estancamiento, a menos que impulsen su crecimiento con reformas más profundas, como invertir en infraestructura o cambiar las leyes tributarias. El crecimiento debería acelerarse a un 4% en 2015, agregó, sin cambios a lo que estimó previamente este año.

Para América Latina y el Caribe, el Fondo redujo en medio punto porcentual su pronóstico para este año, lo que representaría un crecimiento del 2% en la región, su menor tasa desde la crisis financiera. Blanchard dijo que las economías en desarrollo enfrentan el reto de ejecutar reformas que equilibren y fortalezcan su crecimiento. "Algunos de estos países, México notablemente pero otros también, están embarcados en reformas ambiciosas que deberían ayudar a elevar la inversión y el crecimiento", consignó.

El FMI recortó en 0,6 puntos sus proyecciones de este año para México y Brasil, las dos grandes economías de América Latina. Para Brasil estima ahora una expansión del 1,3%, mientras que para México calcula un 2,4%.

Hacia 2015, el organismo dejó intacto a México, con una expectativa de expansión del 3,5%. El pronóstico de Brasil, en cambio, lo recortó hasta el 2%. "En Brasil, las condiciones financieras más restrictivas y la continua debilidad de la confianza de las empresas y los consumidores están frenando la inversión y moderando el crecimiento del consumo", indicó el documento del FMI.

Sin embargo, el FMI afirmó que todavía no está garantizada una recuperación global robusta tras los profundos problemas financieros de 2007-2009, y que los riesgos geopolíticos derivados de las crisis en Oriente Medio y Ucrania podrían afectar al crecimiento aún más.

"Aún no ha emergido el impulso robusto de la demanda, pese a las continuas tasas de interés muy bajas y a la reducción de frenos a la recuperación", afirmó el organismo, que agregó que todas las grandes economías avanzadas harían bien en mantener las tasas de política monetaria bajas, por ahora.

Agencias AFP y Reuters

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