Hugo Moyano hace escuela. En momentos en que la economía no tiene graves conflictos laborales y cuando hay crecimiento en la mayoría de los sectores, parece generalizarse la táctica del titular de la CGT de impulsar bloqueos a empresas que no aceptan sus condiciones. En las últimas horas, dos gremios, el de embotelladores y el de lácteos, bloquearon y tomaron plantas en el interior del país. Son conflictos menores, pero conflictos al fin. Pero Hugo Moyano envió en ambos casos su solidaridad y apoyo, con promesas de sumar a sus camioneros a las protestas. Además, como para ratificar que no tiene límites en sus embestidas, el Gobierno anunció ayer que le dará la razón en el conflicto que el sindicato de choferes mantiene con Siderar. La empresa ahora aparece desamparada en una situación que amenaza con generalizarse desde el próximo martes, cuando termine la conciliación obligatoria. Moyano ya prepara sus camiones. (Ver pág. 2.)
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