24 de mayo 2013 - 00:00

Servicios secretos obviaron indicios contra asesinos del soldado en Londres

Durante toda la jornada hubo una procesión constante de personas que se acercaron a depositar flores en  Woolwich,  sureste de Londres, donde se produjo el asesinato de Drummer Lee Rigby.
Durante toda la jornada hubo una procesión constante de personas que se acercaron a depositar flores en Woolwich, sureste de Londres, donde se produjo el asesinato de Drummer Lee Rigby.
 Londres - Los dos británicos de origen nigeriano acusados de haber degollado a un soldado en una calle de Londres en venganza por las guerras en los países musulmanes eran conocidos por los servicios de seguridad, admitió ayer una fuente cercana a la investigación.

Uno de los hombres, que se hizo filmar mientras justificaba tranquilamente el asesinato al lado del cuerpo y con un cuchillo de carnicero en las manos ensangrentadas, fue identificado por conocidos como Michael Abebolajo, un británico de 28 años convertido al islam radical. Tan frenético fue el ataque que algunos testigos pensaron que intentaron decapitar a la víctima.

El ataque, que se produjo sólo un mes después de los atentados en el maratón de Boston y es el primer evento de este tipo vinculado a islamistas desde que terroristas suicidas con bombas mataron a 52 personas en Londres en 2005, revivió los temores a los denominados "lobos solitarios", que podrían no tener contacto directo con Al Qaeda pese a resultar influidos por su prédica violenta.

Medios locales dijeron que la Policía registró las casas de familiares de los agresores en la ciudad y cerca de la población de Lincoln. Abebolajo, nacido en el Reino Unido pero de ascendencia nigeriana, y el otro hombre, de 22 años y nacido en Nigeria pero nacionalizado británico, están bajo arresto en hospitales tras haber recibido disparos de la Policía.

En tanto, la misma anunció ayer la detención de otras dos personas, un hombre y una mujer de 29 años, lo que eleva a cuatro los arrestados por su presunta relación con los hechos.

El primer ministro David Cameron mantuvo ayer una reunión de emergencia con sus jefes de inteligencia para evaluar la respuesta a lo que calificó de ataque "terrorista".

"Nunca cederemos ante el terror o terrorismo en cualquiera de sus formas", dijo Cameron en la puerta de su oficina, en Downing Street. "No fue sólo un ataque contra el Reino Unido y el estilo de vida británico, sino también una traición al islam y las comunidades musulmanas que han dado tanto a nuestro país. No hay nada en el islam que justifique este acto totalmente atroz", agregó en un intento de aplacar la ira antimusulmana expuesta en las calles por grupos de ultraderecha.

El primer ministro conservador dijo que se revisará cómo las agencias de inteligencia habían manejado la situación puesto que Abebolajo era conocido por las autoridades por entregar panfletos con consignas islamistas radicales en Woolwich (sureste de Londres).

"Además de ser horriblemente bárbaro, fue relativamente sencillo de realizar", dijo la fuente. "Tuvo poca tecnología y eso es francamente bastante desafiante", agregó.

Anjem Choudary, uno de los clérigos islámicos más reconocidos de Gran Bretaña, dijo que Abebolajo era conocido entre sus pares musulmanes como "Mujahid", un nombre que significa "guerrero". "Solía asistir a algunas manifestaciones y actividades que teníamos en el pasado", agregó.

El clérigo dijo que no lo había visto por unos dos años: "Cuando lo conocí, era un hombre muy agradable. Era pacífico, modesto y no pienso que hubiera ninguna razón para pensar que haría algo violento".

Los dos hombres usaron un coche para atropellar al soldado de 25 años, identificado como Lee Rigby, cerca de los barracones de Woolwich, en el sureste de Londres, el miércoles por la tarde y trataron de decapitarlo con un hacha de carnicero y cuchillos, dijeron testigos, antes de decir a los transeúntes que actuaban en venganza por las guerras británicas en países musulmanes.

Un dramático video filmado por un testigo apenas minutos después del asesinato mostró a un hombre con las manos cubiertas de sangre y acento local pidiendo disculpas por haber llevado a cabo su acción delante de mujeres, pero justificando su base religiosa.

Invocación

"Juramos por el todopoderoso Alá que nunca dejaremos de luchar contra ustedes. La única razón por la que hacemos esto es porque hay musulmanes que mueren cada día", dijo. "Este soldado británico representa el ojo por ojo, diente por diente", declaró.

Puede que este tipo de atacantes no hayan tenido contacto directo con Al Qaeda, pero usualmente se inspiran en clérigos radicales y páginas web de islamistas, algunas de las cuales instan a la gente a atacar objetivos occidentales con todos los medios a su alcance. Semejante modus operandi resulta para las fuerzas de seguridad particularmente difícil de prevenir.

Las impactantes imágenes del asesino cubierto de sangre instando a los británicos a derrocar a su gobierno o correr el riesgo de que sus hijos sufran un destino similar al del soldado muerto, que yacía a sólo unos metros de distancia, acaparó ayer las portadas de toda la prensa.

El incidente ocurrió en Woolwich, un distrito de clase trabajadora de Londres que durante mucho tiempo ha tenido vínculos con el Ejército y que alberga a muchas comunidades de inmigrantes, incluyendo a la nigeriana.

La víctima vestía una remera que decía "Help for Heroes" (Ayuda para los héroes), el nombre de una entidad benéfica formada para ayudar a veteranos de guerra heridos. Gran Bretaña ha tenido tropas desplegadas en Afganistán desde 2001 y tuvo efectivos en Irak entre 2003 y 2009.

Tras el ataque, surgieron temores sobre una posible venganza contra miembros de la comunidad musulmana, cuyos líderes condenaron lo ocurrido.

La Liga de Defensa Inglesa (English Defence League), de extrema derecha, reunió en la noche del miércoles a 250 personas para manifestarse contra el islam cerca del lugar de los hechos, donde se enfrentaron con la Policía. Entretanto, en dos incidentes separados fueron arrestados dos hombres que intentaron atacar mezquitas en Essex y kent, cerca de la capital.

El Consejo Musulmán Británico calificó el atentado como "un acto bárbaro que no está basado en el islam".

Agencias Reuters, DPA, AFP, EFE y ANSA, y Ámbito Financiero

Dejá tu comentario