26 de enero 2015 - 00:00

Si 2015 es fin de ciclo (tarifario) en energía ¿Qué vendrá después?

Si 2015 es fin de ciclo (tarifario) en energía ¿Qué vendrá después?
 La macroeconomía argentina en 2015 va a evolucionar mirando cómo sigue la película a partir de diciembre con un nuevo Gobierno que va a heredar un legado tremendo en materia de correcciones de tipo de cambio y tarifas de la energía. En el caso de los precios y tarifas de la energía ya hace rato que nadie discute el atraso y la reforma de los subsidios. La pregunta es cuánto, cómo y cuándo. En el caso del tipo de cambio ocurre lo mismo, si bien el atraso es menor. Dependiendo cómo evolucione el desempeño macro de 2015, van a sobresalir dos posturas en los debates, abiertos o cerrados, que se avecinan. La primera va a favorecer una reducción intensa y rápida de los subsidios a la energía, tanto por razones de desequilibrios fiscales y monetarios como de señales a los inversores. La segunda postura supone en cambio que las decisiones políticas van a excluir ajustes bruscos en el tipo de cambio y las tarifas y que habrá que moverse más despacio y trabajar sobre expectativas que mejoren el ingreso de capitales y las inversiones. Ambas posiciones tienen alguna lógica y también tienen sus puntos débiles. La primera no nos dice cómo vamos a hacer para implementar un ajuste tan grande en el precio de la energía sin mecanismos compensatorios que recrearían de algún modo los subsidios. La segunda no nos dice cómo vamos a poder convocar capitales e inversiones con tanto atraso tarifario y sin perspectivas de corregirlo. Resolver este dilema está más allá de las posibilidades de esta nota y, creo yo, de lo que cualquier experto serio pueda aconsejar. Dado esto, se requiere que usemos al máximo el debate informado y la comunicación entre todos los que podamos aportar elementos para ayudar a decisiones que van a ser complejas.

Esta nota adopta otra perspectiva, que es la de ilustrar con datos históricos la magnitud del atraso tarifario en energía y realizar algunas comparaciones con otros episodios. La base de esta ilustración es el cuadro adjunto, que repasa los 10 episodios de ciclos de atraso tarifario en energía eléctrica desde la posguerra, mirando datos de ciclos de caída y reversión del precio de la electricidad residencial (es decir la que pagan los hogares). El caso de la electricidad es el más relevante y significativo porque se trata de un servicio de características homogéneas y con más cobertura que otros (como el gas natural) que no permiten mirar bien los 70 años que se describen. Electricidad es además en la actualidad el sector con mayor peso, y dinámica más preocupante, en materia de subsidios y el que fácilmente destruye la falacia de que los subsidios a la energía son producto de importaciones a precios altos. Aún cuando las importaciones de energía caigan en 2015 por efecto de la caída en el precio del crudo, los subsidios a la energía eléctrica van a seguir subiendo.

Cuando el actual ciclo de atraso tarifario llegue a su fin, si así ocurriera en 2015, la Argentina va a haber completado 10 episodios de ciclos tarifarios reales de caída en el precio de la electricidad ocasionados por el uso de este precio como ancla inflacionaria o en respuesta a decisiones de políticas de precios. El cuadro adjunto ordena los períodos desde 1945 hasta, hipotéticamente, 2015 y muestra su duración, la magnitud de la caída real de las tarifas (si se las compara o deflacta con el IPC), el aumento tarifario en el primer año de "salida" del ciclo y la magnitud de la caída real que fue recuperada en ese año.

El ciclo actual va a cumplir 14 años en 2015 y supera en extensión (14 años) y profundidad (73% de caída real) a todas las experiencias anteriores. Lo interesante de observar del cuadro es que no hay evidencia, en los 9 ciclos anteriores, de ajustes tarifarios superiores al 30% en términos reales. La excepción es lo que aconteció en 1990 previamente a la convertibilidad y para preparar el sector para la privatización, es decir atraer mucho capital privado. Lo más cercano a este episodio en cuanto a ajuste de tarifas fue el Plan Austral, con un 21.8% de aumento en términos reales (sobre la comparación anual). Notablemente, ni siquiera los planes de gobiernos militares, por ejemplo luego del ciclo de caída en la tarifas de 1972-75, vinieron con ajustes tarifarios reales gigantes. En segundo lugar, y nuevamente exceptuando a la preconvertibilidad, en ningún caso se hizo una recomposición plena del atraso tarifario en el primer año de reversión del ciclo.

¿En dónde nos deja esta evidencia? No demasiado lejos, porque ella misma muestra patrones muy diversos. Pero sí nos alerta que la carga de la prueba de que la Argentina va a experimentar en 2016 un ajuste tarifario real que elimine los subsidios la tienen los que la proponen. Y en los datos históricos no la van a encontrar. Hay que pensar en otros argumentos si se quiere argumentar que "esta vez va a ser diferente". Calibrando la corrección del atraso actual con el promedio de todos los episodios y con lo acontecido en el Plan Austral obtendríamos de todos modos un ajuste tarifario real muy grande, del orden 60%. Hacer esto en 2016 ya sería todo un desafío.

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