22 de junio 2011 - 00:00

“Siempre supe lo que tenía que hacer”, destacó

Damos a continuación los párrafos textuales del discurso de Cristina de Kirchner, pronunciado ayer, que se refieren expresamente a su admisión de la candidatura a la reelección:

En un momento del acto, cuchicheos de alto nivel entre la Presidente, Julio De Vido y el responsable del área de medios audiovisuales Gabriel Mariotto. Arriba, una imagen de una de las últimas apariciones públicas de Juan Perón.
En un momento del acto, cuchicheos de alto nivel entre la Presidente, Julio De Vido y el responsable del área de medios audiovisuales Gabriel Mariotto. Arriba, una imagen de una de las últimas apariciones públicas de Juan Perón.
«Quiero decirles algo a todos: yo siempre supe lo que tenía que hacer y lo que debía hacer. Lo supe, inclusive, el 28 de octubre en este mismo lugar. No lo supe de inteligente ni de ambiciosa, lo supe cuando miles y miles, que pasaron por aquí a despedirlo por última vez, me gritaban fuerza Cristina, y hoy todavía, cada vez más, ese fuerza Cristina. Siempre supe, porque siempre he tenido un alto sentido de responsabilidad política, histórica y personal respecto de lo que debía hacer».

«Es que, simplemente, en un mundo, en una Argentina y en una vida que te cambia todos los días, quería estar más cerca del final del período de inscripción para poder anunciarlo. Pero realmente este fin de semana dije basta, porque mañana por allí me agarraba, no sé, un ataque de hígado o me pasaba algo e iban a tratar de interpretar y decodificar que, bueno, que era que estaba deprimida, que no quería, que no podía, que mi hija tal cosa, que mi hijo tal otra. Y la verdad que llega un momento que aburre, ¿no? No molesta, aburre; no molesta, aburre».

«Porque yo repaso estos cuatro años y en julio de 2008, cuando apenas esta Presidenta, que había sido electa por más del 45% de los votos, estaba ejerciendo el poder, muchos medios de comunicación ya habían ungido un presidente, a la sazón, también vicepresidente de esta Presidenta».

«No, sin silbidos para nadie, acá no se estigmatiza a nadie; cada uno sabe lo que hizo y lo que no hizo. No, no, de ningún modo, con mucho respeto para todo el mundo».

«Pero fíjense ustedes todo lo que pasó y en el último año: desde un partido centenario que llamó a elecciones para tres candidatos, que después las dejaron sin efecto; que un candidato que iba a ser vicepresidente y después no fue, hasta, bueno, hasta la Ciudad de Buenos Aires. De acá lo veo a Daniel Filmus, el único candidato que -digamos- no es residual, que quiere ser jefe de la Ciudad de Buenos Aires, porque siempre quiso ser jefe de la Ciudad de Buenos Aires. Pero fíjense, hasta dos candidatos que también lanzaron su candidatura a presidente de la República y que luego, cuando pensaron que no iban a poder, vinieron aquí en una suerte de convertir a la Ciudad de Buenos Aires en un centro de refugiados electorales (...)».

«Por eso, me hubiera gustado hacerlo cuando vencía el plazo electoral, como lo hicimos también con la Ciudad de Buenos Aires. Pero bueno, aquí estamos: vamos a someternos una vez más, como lo he hecho siempre».

«Pero fuera de broma, siempre que he accedido a todos los cargos, lo he hecho sometiéndome a la voluntad popular. Es más, llegué a legisladora provincial cuando Kirchner era intendente y como autoridad de la Cámara me tocó ser gobernadora antes que él. La verdad que también quiero agradecer a los compañeros, a los amigos -ahí lo tengo a Kunkel en penitencia- y a las amigas que sé que reservaron porque decían por allí que me iba a presentar en el Teatro Argentino. Yo sé que los que lo hicieron lo hicieron con mucho cariño y afecto; algunos pensaban que era por cábala».

«La verdad, amo ese teatro, pero cuatro veces que estuve allí y en una estuvo él sobre el escenario, en 2009, y las otras tres yo: una, como candidata a senadora, otra a presidenta y otra, justamente con la Ley de Servicios de Medios Audiovisuales, ¿te acordás Mariotto cuando la presentamos?».

«La verdad que me costaría un poco ir ahí. No, no, estoy bien, tranqui que estoy bien, no es lo que dicen, tranqui que estoy bien».

«La verdad que me costaría estar en el Teatro Argentino. Tal vez cuando pase un tiempo pueda volver, pero me costaría estar en el Teatro Argentino, levantar la vista y no encontrarlo».

«Por eso, como siempre, como hemos hecho toda la vida quienes militamos en el movimiento nacional, seguiremos trabajando con el compromiso en que hemos construido y hemos reconstruido también esta patria que merece el trabajo y el esfuerzo de todos los argentinos».

«Mi compromiso es irrenunciable e irrevocable, no solamente por su memoria, por su legado, sino, fundamentalmente, por los jóvenes que tanto esperan de este nuevo país y en el que espero ser un puente entre las nuevas y viejas generaciones».

«Creo que ése debe ser mi rol: un puente entre las nuevas generaciones y las anteriores y como yo, que tomamos la posta de otros y seguimos adelante para construir esta Argentina que estamos viviendo entre todos».

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