- ámbito
- Edición Impresa
Sigue ganando y es semifinalista
Pablo Prigioni fue uno de los baluartes más elevados que tuvo Argentina: convirtió 20 puntos (6 triples) y generó 6 asistencias.
Con este resultado, el equipo de Julio Lamas acumuló su sexto triunfo consecutivo en igual cantidad de partidos y ya se garantizó quedar entre los cuatro primeros en las posiciones, a falta de otros dos encuentros. El quinteto argentino llegó a los 10 puntos, con lo que ya se volvió inalcanzable para Canadá, Uruguay o su rival de anoche, que pugnan por conseguir el cuarto puesto.
Emanuel Ginóbili resultó uno de los mejores del quinteto ganador y aportó 26 tantos. Aunque, sin dudas, el cordobés Pablo Prigioni se erigió en el valor más destacado del equipo, con 20 puntos (6 triples) y 6 asistencias.
Hoy, a partir de las 18, el equipo argentino asumirá una nueva edición del clásico sudamericano ante Brasil, equipo que conduce el cordobés Rubén Magnano. A diferencia de lo ocurrido en los tres últimos partidos, el equipo de Lamas arrancó picante y preciso. Nocioni aportó 7 tantos y Argentina se disparó 9-2 de movida, nomás. Una ráfaga electrizante de Ginóbili (otros 7 puntos consecutivos) garantizó una diferencia considerable (18-7), a falta de 4m. 45s. para el cierre. Pero Venezuela ensayó una reacción de la mano del escolta Greivis Vásquez (Memphis Grizzlies), más las conversiones de Héctor Pepito Romero (8 puntos) y se puso dos abajo (20-22), cuando restaban poco más de dos minutos para el final del segmento.
Un triple de Nocioni (10 tantos, 5 rebotes, en ese primer tramo), otro de Juan Pepe Sánchez y un doble de Scola, tras robo de Delfino, le permitieron a Argentina tomar una distancia de 10 (30-20), con la que se cerró el período.
En el segundo parcial, Argentina siguió gozando de un Ginóbili eficaz (dos triples, un doble), aunque, a diferencia de otros juegos, tuvo un problema insoluble en tablero propio: los venezolanos tomaron muchos rebotes en el cristal contrario.
Argentina perdió ese segundo parcial por diferencia mínima (21-23) y se fue 51-43 arriba.
El segundo tiempo arrancó con la misma tónica. Romero siguió lastimando en la pintura y tres libres de Oscar Torres le permitieron achicar las cifras (52-56) al equipo de Musselman. Pero una ráfaga a puro Prigioni (sumó un doble, una asistencia y diseñó otro robo más) les permitió a los de Lamas volver a tomar el control (62-52), cuando restaban 5m. 58s. A puro «bombazo», con los aportes desde el perímetro de Ginóbili y Prigioni (11 tantos, 3 triples), más el trabajo silencioso de Scola (7), Argentina se puso 76-63 y amenazaba con sentenciar el pleito. El tercer cuarto terminó a favor de la Argentina por 79-72, con la impresión de que los dos equipos atacaban mejor de lo que defendían.
En el último cuarto, dos triples seguidos de Ginóbili y
de Jasen posibilitaron a los de Lamas colocarse 93-80, cuando quedaban casi 6 minutos. Y eso fue decisivo para que Argentina cerrara con comodidad el partido, inclusive con un triple de Nocioni, que dejó el marcador en 111-93.

