27 de abril 2009 - 00:00

Sigue la Tenaris-dependencia

Sigue la Tenaris-dependencia
Cuando siempre se ve lo mismo, dentro de un escenario que de por sí no tiene mucho de divertido, la obra -bursátil en este caso- hasta se presta para el abucheo de los espectadores. El viernes se remató la faena semanal con el Dow Jones cocinando sus propias contradicciones, pero anotándose con un 1,5% hacia arriba. El Bovespa se despidió aumentando la onda que le llegaba, hasta convertirla en el 2,25% de incremento. Una buena despedida y que permitió al Dow recoger la pérdida semanal a sólo el 0,67%. Y al Bovespa anotarse limpiamente con lo hecho el viernes, para toda la semana: un 2,3% de suba.

A todo esto, nuestro recinto sostenía el ámbito helado que ya había acompañado al jueves. Lejano, indiferente, sin siquiera copiar con énfasis lo del exterior. Sin embargo, el Merval completo parece desdecir la apreciación, porque aumentó el viernes un 2,5%. En línea con lo de Brasil, aunque para la semana su saldo fue neutro. Un renglón por debajo, aparece el «M.AR» y en tal indicador el producto diario resultó apenas del 0,14%. Se desprende de esto que nuevamente una especie hizo la diferencia, produjo la distorsión, amarró a lo suyo la suerte de toda la imagen del mercado. Cierto, Tenaris repuntó el viernes nada menos que el 5%, e impregnó con olor a petróleo todo lo restante. Produjo la impresión exagerada de una rueda de entonada a bien firme, cuando no pasó de la medianía. Sólo útil para los medios que levantan el saldo de un solo índice, para afirmar la «buena jornada de la Bolsa porteña...». La Tenaris-dependencia volvió a hacerlo -otras veces, lo hace a la inversa- y esto ya se convierte en fastidioso. Y hasta promotor de erróneos análisis y de estadísticas virtuales. Algo se debe intentar, para dar la verdadera esencia. La Bolsa, incolora.

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