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Sigue pesquisa de coima alemana que Defensa niega
Nilda Garré
El caso estalló el lunes pasado, a partir de una nota publicada en la revista alemana Der Spiegel en la que se detalla una pesquisa de la Justicia alemana sobre este astillero alemán por el supuesto pago de coimas a funcionarios de distintos países para obtener contratos y licitaciones, que desencadenó la semana pasada el arresto de Klaus Lesker, uno de los miembros del directorio de Ferrostaal.
Según la publicación, la investigación alemana abarca contratos firmados entre el astillero y países como Portugal, Colombia y la Argentina. En este último caso, Ferrostaal habría pagado en 2006 un soborno de «seis cifras en euros» a un funcionario del Ministerio de Defensa, que habría sido compartido con «dos altos funcionarios de la Marina», de acuerdo con lo que detalla Der Spiegel.
Si bien el Ministerio de Defensa organizó una task force encabezada por el viceministro Gustavo Sibilla, como adelantó ayer este diario, la cartera a cargo de Nilda Garré también salió a desmentir que se hubiera firmado algún contrato con el astillero investigado. A través de un comunicado, el ministerio precisó sin embargo que la Argentina había realizado un convenio en 2007 con Maestranzas de la Armada de Chile (ASMAR) para comprar la «ingeniería básica» del proyecto Patrullero Oceánico Multipropósito (POM). El cruce con la investigación alemana estaría dado por la empresa que provee a Chile desde 2004 la ingeniería básica para los POM: la firma alemana Fassmer.
Ante la confusión de nombres y contrataciones, la OA, a cargo de Julio Vitobello, resolvió abrir una investigación sobre el caso y ayer avanzó sobre tres medidas iniciales, a través de una serie de oficios a la Cancillería, el Ministerio de Defensa y la Oficina Nacional de Contrataciones.
El primero pide al Ministerio de Asuntos Exteriores que tramite un exhorto judicial a Alemania, para obtener toda la documentación oficial que tienen el juzgado y la fiscalía de ese país sobre el caso Ferrostaal AG. Esos trámites son particularmente lentos y engorrosos: llevó casi un año, por ejemplo, obtener las pruebas utilizadas en el juicio a los directivos de Siemens por pago de sobornos y sobreprecios (documentos que actualmente están en traducción en el juzgado de Ariel Lijo, a cargo del caso local). Y esa causa ya estaba cerrada.
La otras dos medidas apuntaron a obtener toda la información posible vinculada a la empresa investigada en Alemania. Por eso, se pidió al Ministerio de Defensa y a la Oficina Nacional de Contrataciones que informaran sobre todo tipo de contratos, licitaciones y/o proveedores del Estado que puedan estar vinculados con Ferrostaal, Fassmer y/o ASMAR.
En el caso del pedido a la dirección de Contrataciones, el oficio se extiende a cualquier contrato en el que aparezcan estas compañías en cualquier área del Estado. Tampoco se precisan fechas, ni se pide que la búsqueda se acote al año 2006 -en el que se habría pagado la supuesta coima, según la publicación alemana-, ya que la intención de la OA en esta primera instancia de investigación es ser lo más amplios posibles y no descartar ninguna posibilidad, al no conocer todavía la magnitud de los supuestos hechos.
Tampoco van a esperar a que avancen estas medidas para tomar otras. Desde la OA desatacaron que los oficios enviados ayer fueron sólo los primeros pasos en la investigación y que probablemente avancen en los próximos días con nuevas iniciativas sobre el caso, a medida que vayan conociendo más datos sobre estos contratos.

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