17 de noviembre 2014 - 00:00

Sigue puja de jueces por el padrón: esperan primer fallo

La puja entre jueces por las afiliaciones a la Asociación de Magistrados tendrá hoy su primer definición judicial de cara a las elecciones del 27 de este mes. La lista celeste, de buena llegada al oficialismo, recurrió ante la Justicia civil por la negativa de la comisión directiva del gremio -actualmente controlado por la lista bordó, de estilo crítico- respecto al tratamiento de más de 150 pedidos de afiliación provenientes del ministerio público fiscal.

El primer pedido para frenar la elección se presentó el pasado jueces y recayó en el juzgado 27 del fuero civil a cargo de María Lezama. Los bordó, que postulan al camarista Ricardo Recondo para conducir el gremio, festejaron porque no se trata de una jueza cercana a los celestes o al colectivo Justicia Legítima y todas las presentaciones similares en dicho fuero deberían tramitar en ese juzgado. Al tratarse de pedidos que requieren una respuesta veloz, hoy debería conocerse la respuesta.

El padrón es por estas horas el tema más convocante de toda la elección, muy por encima de cualquier tipo de propuesta para la Asociación. Los bordó apuran a capitalizar el contexto y señalan en sus raids por los despachos la cercanía de los celestes a la procuradora Alejandra Gils Carbó y al Gobierno. En sus últimas apariciones Luis Cabral, actual jefe del gremio, acuñó para los celestes el mote de "celestes legítimos". En su entorno recuerdan que meses atrás el mensaje interno en la Procuración era a favor de la desvinculación del gremio y ahora se reclama por una afiliación masiva. Otra demostración de que la política se inclina más por los contextos que por las voluntades.

El listado de afiliaciones en pugna es, además, una herramienta de interés para aquellos sectores de los tribunales que se oponen a la reforma del Código Procesal Penal y que encuentran su lugar común en Comodoro Py. Durante el fin de semana tuvieron lugar repasos exhaustivos sobre quiénes reclaman su afiliación al gremio y, especialmente, el cargo que estos funcionarios tienen en la Procuración. La categoría, y el momento de la designación, son datos a incorporar al discurso que cuestiona la administración de los recursos del ministerio público fiscal. Se trata de un mensaje que tiene alto handicap en la Corte Suprema y que no se centra en los rasgos técnicos de la reforma, sino en el nuevo esquema de poder que el sistema acusatorio viene a proponer.

La contienda seguirá, se da por descontado, en los tribunales de Retiro donde los fiscales cercanos a Gils Carbó protagonizan duelos abiertos, que tienen su correlato procesal, con jueces como Claudio Bonadío y Rodolfo Canicoba Corral y los fiscales Carlos Stornelli o Guillermo Marijuan, sólo por mencionar los casos más visibles. La antipatía está por encima incluso de los procedimientos más habituales: la citación a indagatoria firmada por Bonadío con destino a los fiscales Carlos Gonella y Emilio Guerberoff -y luego apelada- fue el primer acto administrativo del expediente que instruye el juez quien no precisó de ninguna medida previa.

La elección del gremio de jueces infiere además en la próxima presidencia del Consejo de la Magistratura, cuyos nuevos integrantes jurarán mañana en la Corte Suprema. Tanto Cabral como la camarista laboral Gabriela Vázquez (celeste) tienen aspiraciones con la presidencia del cuerpo colegiado.

Para el oficialismo, que tiene un bloque más hermético que el de la oposición, no es fácil decidir para quien debería ser el apoyo. Tal como el pasado jueves interpretaba el diputado (y próximo consejero) Héctor Recalde, una opción es la de la afinidad ideológica y la otra es la de poder lograr acuerdos que eviten la parálisis.

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