24 de agosto 2015 - 00:00

Silvia Iriondo: rescatar el legado de Valladares

Iriondo: “El canto anónimo es identidad y patrimonio cultural. Bien podríamos conocer la historia de un país a través de su arte anónimo.”
Iriondo: “El canto anónimo es identidad y patrimonio cultural. Bien podríamos conocer la historia de un país a través de su arte anónimo.”
El pasado 8 de agosto comenzó, en el Centro Cultural Kirchner, un ciclo de charlas y mesas redondas, coordinadas por la cantante Silvia Iriondo, destinadas a homenajear a Leda Valladares y a su enorme tarea como recopiladora. El ciclo, del que han venido participando artistas consagrados o no conocidos, periodistas y pedagogos, concluirá el sábado con un concierto (La Ballena Azul a las 21, con entrada gratuita) en el que la cantante presentará su álbum "Anónima", que publicó el año pasado y en el que incluyó músicas argentinas recopiladas por Valladares. Dialogamos con ella.

Periodista: ¿Cómo resumiría lo que significa Leda Valladares para usted?

Silvia Iriondo
: Mi primera aproximación al canto anónimo fue a través de su trabajo. A mis 8 o 10 años, siendo integrante junto con mis hermanos de un coro dirigido por Julia Bourse Herrera, tuve la suerte de aprender "Mi pensamiento", esa hermosa tonada recopilada por ella. A la distancia, diría que esa primera etapa musical fue definitoria en el desarrollo de una sensibilidad artística y estética. Quedé marcada, y me recuerdo profundamente emocionada cantando esas coplas.

P: ¿Qué no hemos descubierto aún sobre la significación del trabajo de Valladares?

S.I.:
El canto anónimo es identidad y patrimonio cultural. Bien podríamos conocer la historia de un país a través de su arte anónimo, el canto, la copla, el tejido, la cestería, la cerámica, la platería, el modo de construir y tallar la madera, el modo de nacer, de morir. Todo esto habla de nosotros, de quiénes somos, de dónde venimos, mixturas culturales, desarraigo, migración. El canto anónimo describe la relación íntima del hombre con el paisaje en su comunidad. Venimos de una larga historia de censura donde lo folklórico y lo social fueron estrictamente silenciados, con ello el canto anónimo y el trabajo de nuestros recopiladores. Lentamente, con la llegada de la democracia, vamos recuperando la verdad de nuestros orígenes, vuelve a surgir nuestro cancionero junto con el canto anónimo y la voz de nuestros autores Son muchos los grupos y músicos jóvenes que en la actualidad toman el canto anónimo como modo de expresión para interpretar y componer, sabiendo de qué se trata nuestra música. Creo que hemos recuperado gran parte de esta conciencia, aunque sin duda aún queda mucho por andar. Transmitir en el campo de la educación, promover las artes y sus autores, incluir en la currícula escolar primaria y secundaria nuestra música, despertar interés y amor por lo propio. Ésta también debe ser una tarea donde el estado intervenga con políticas en forma determinante.

P.: En nuestro idioma llamamos "anónimo" no a lo que no tiene autor sino lo que tiene un autor desconocido. Sin embargo, casi siempre lo "anónimo" da idea de antigüedad, de profundidad en la historia, en varias generaciones puestas detrás de esa obra, de esa canción o de ese objeto. ¿Es muy distinto para una cantante como usted encarar la interpretación de una canción de autor desconocido que de otra que tiene responsables con nombre y apellido?

S.I.:
En principio diría que el autor desconocido es el pueblo. Estas canciones viajan de provincia en provincia y es muy llamativo apreciar cómo cada zona encarna el verso de acuerdo a su idiosincrasia cultural. De tal modo, la misma zamba varía en copla y melodía de acuerdo al lugar en que el recopilador la encuentre. Si es en Tucumán, será de un modo; si es en Salta, de otro modo diverso. En este sentido digo que del canto anónimo emana un intenso espíritu de libertad. Y quien canta estas coplas respira este aire, libre en sonoridad y silencios, donde el cantor acomoda la expresión a su estilo, acento y tonada; una prenda que calza como propia, siendo ajena y de todos.

P.: En lo anónimo, recogido por un compilador, como en este caso Leda, hay en general "una" versión, precisamente la recogida inicialmente. ¿A la hora de convertir eso es un hecho artístico urbano por una cantante profesional como usted, esa versión, digamos "original", pesa en el momento de armar el arreglo y el modo de mostrarla?

S.I.:
Sí, en mí pesa. Y en muchos casos, es determinante. Respiro el sentido de quien o quienes la cantaron, y desde allí empieza todo un viaje. El desgarro, la ternura, la picardía, la sorpresa, la lucha. El sentido desde donde se dice la canción deja un desafío puntual para desarrollar.

P.: Dice usted que "lo anónimo es una construcción cultural colectiva". ¿No lo son todas las obras humanas?

S.I.:
No sé si todas la obras humanas son una construcción cultural colectiva. Hay obras de autor que reflejan un universo individual que escapa a lo colectivo, construyen otra escena, y en muchos casos son aporte destacado de avance y crecimiento en una comunidad. Lo anónimo lo entiendo como una voz donde todos somos parte, donde habla una comunidad, con realidad e intereses comunes. El canto anónimo, el canto originario, expresa este país profundo que somos, en su variedad y mixtura cultural. A su pregunta debo confesar una verdad que me sucede, defecto o virtud: siempre que elijo una canción la hago propia, sea del canto anónimo o de autor reconocido. Si la elijo es porque me habla; así es que de algún modo siempre me la apropio.

P.: ¿Con qué intención acompaña la presentación de su disco con un ciclo de charlas?

S.I.:
Abordar las distintas aristas que componen lo anónimo. La diversidad de lenguas, pueblos, representaciones del arte; la diversidad de ritmos, instrumentación y géneros musicales que varían de acuerdo a la zona y el paisaje.

P.: ¿Cómo están resultando estos encuentros y qué le dejó a usted escuchar a otra gente hablando de estos asuntos?

S.I.:
Escuchar, por ejemplo, el testimonio de Fidelina Díaz y el su hermano Alejandro Díaz, ambos representantes del pueblo chorote, fue una lección de vida. La conciencia genera compromiso.

P.: ¿Cómo será la presentación del disco?

S.I.:
Es una celebración con mis compañeros músicos por esta música realizada, este tributo a Leda y al canto anónimo argentino. Lo haremos con quienes venimos trabajando desde hace años: Horacio "Mono" Hurtado en contrabajo, Federico Arreseygor en piano y Fernando Bruno en percusión. Además, estarán Carlos "Negro" Aguirre en piano y Quique Sinesi en guitarra. Y el grupo se completa con Marcos Cabeza, Horacio López, Miriam García, Eduardo Hossein al frente de un coro de niños y Laura Peralta.

Entrevista de Ricardo Salton

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