9 de enero 2023 - 00:00

Sin asumir aún, Aracre ya fue cruzado dos veces por Moyano

Antonio Aracre, el exCEO de la semillera Syngenta y futuro jefe de asesores de Alberto Fernández, fue cruzado ayer nuevamente por sus dichos sobre el mercado laboral por Pablo Moyano, quien llegó a pedirle al Presidente su desplazamiento. “Aracre es jefe de asesores de qué, es un terrible chanta...”, dijo ayer a radio 10 el sindicalista camionero y cotitular de la CGT y agregó: “Es un gorila y ese es uno de los grandes horrores que comete nuestro Gobierno...”.

El cruce surgió cuando Aracre dijo que la Argentina debería debatir un mecanismo para la incorporación al trabajo formal de los asalariados no registrados. El hijo de Hugo Moyano salió de inmediato a contestarle por entender que se trataba de una propuesta de reforma laboral a la usanza de la impulsada por la gestión de Cambiemos. El empresario debió aclarar el fin de semana, mediante un hilo en la red social Twitter, que su propuesta había sido enunciada “a título personal” y que el jefe de Estado “no piensa ni cree necesaria una reforma laboral”. Durante el fin de semana Aracre optó por no contestarle de manera directa Moyano pero le hizo saber a su entorno de su interés por tomar contacto con el gremialista para aclarar el entredicho. No obstante ratificó su postura a favor de impulsar un diálogo con empresarios, sindicalistas y Gobierno para propiciar la formalización de millones de trabajadores informales para habilitar su cobertura de salud mediante una obra social, sindical, para la protección de sus derechos y la gestión de sus salarios, y previsional para contar con una jubilación al momento de su retiro. Para Pablo Moyano es una costumbre brindarles recepciones poco cálidas a algunos funcionarios en sus arribos a la función pública: lo hizo con el actual secretario de Comercio, Matías Tombolini y luego con la ministra de Trabajo, Raquel “Kelly” Olmos, a quien le recordó su pasado en el gobierno de Carlos Menem. A su vez, Olmos había dicho que el reclamo de Camioneros, que en el arranque de la negociación incluía un aumento de 131%, era “insolidario” para trabajadores con escalas más bajas.

En rigor, el cosecretario general de la CGT mantiene la presión sobre el equipo económico y con otras áreas de la administración de Alberto Fernández en línea con los reclamos de otros espacios políticos del Frente de Todos, en particular del kirchnerismo. La principal queja pasa por la falta de implementación de una suma fija incorporada a los salarios para garantizarles una mejora en el poder adquisitivo después de las caídas abruptas durante la gestión de Mauricio Macri y como consecuencia del proceso inflacionario. También le planteó a Massa la necesidad de universalizar la percepción de las asignaciones familiares.

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