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Sin caminos no hay producción
Las precipitaciones de los últimos días complicaron las labores en el campo. La falta de infraestructura se siente fuerte en el corazón agrícola.

Pérdida de competitividad
El alerta surge del hecho que la producción sólo sale de los campos por camión, y esto representa unos 3,8 millones de viajes sólo para los granos, además de la leche de los tambos, la hacienda, etc.
¿Por embarrados caminos de tierra sin mantenimiento siquiera?
Naturalmente, es una de las tantas causas de encarecimiento y pérdida de competitividad de la producción local.
Un trabajo reciente de Swiss Re indica que 1 de cada 3 argentinos vive en zonas inundables. En muchos de los casos, tales situaciones podrían haber sido evitadas o, al menos, atenuadas con obras de contención. Más aún, muchas de las inundaciones son causadas por obras previas mal hechas, causando daños incalculables.
En las zonas rurales ocurre lo mismo.
Nadie olvida los graves excesos de este mismo año, en abril, en el 2015, 2013, en el 85, 87 o el 98, por citar sólo algunos casos. Todavía se recuerdan "Las encadenadas", o Epecuén, en el sur bonaerense; el famoso Río V que, desde Córdoba, periódicamente invade el nornoroeste de la provincia de Buenos Aires. ¿Y La Picasa en Santa Fe?
Muchos, lamentablemente son los ejemplos y se podrían repetir muchos más ya que el último enfoque realmente integral que se hizo del asunto se remonta, prácticamente, a Florentino Ameghino y sus famosos canales en la Cuenca del Salado en el siglo XIX.
En casi todos los casos, al margen de las situaciones extraordinarias, tanto las zonas urbanas como los campos, se vieron afectados por obras que impidieron el libre paso del agua corriente abajo, léase, terraplenes mal hechos, alcantarillas y puentes demasiado angostos (para ahorrar), rutas alteadas sin considerar los pasos de agua suficientes, etc.
Esto, discutible para algunos, no lo fue sin embargo para los ingleses que construyeron los ferrocarriles hace mucho más de 100 años y que lograron, vía oral, darle a los rieles la altura suficiente para que "nunca" quedaran bajo el agua por extrema que fuera la crecida. Naturalmente, también calcularon las alcantarillas, puentes y pasos de agua de dimensiones suficientes para que no se endique inundando todo alrededor como comenzó a ocurrir después con obras mal pensadas y peor resueltas.
Cuenca del Salado
En los últimos años, el aún inconcluso Plan Maestro de la Cuenca del Salado, que incluye un vasto estuario del mayor río argentino,el Paraná, comenzó a morigerar algunos extremos, y se esperan sus frutos cuando se completen el tramo 3 y el 4, pero tampoco es lo único. Según Swiss Re, sólo alrededor de este río se produce el 30% del PBI.
Y, una cuenta mínima de las pérdidas económicas (ni hablar de las humanas y sociales) muestra que con lo que se perdió en las últimas décadas, se podría haber hecho buena parte de las obras para solucionar los problemas y permitir así, que la producción local recupere parte de su competitividad.


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