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Sin diálogo: temen Sidor 2ª parte
La única instancia de diálogo en los últimos días fue la comunicación telefónica que mantuvo el viernes tras la conflictiva asamblea de accionistas de Siderar David Uriburu, una de las primeras espadas del grupo, con la ministra de Industria Débora Giorgi. El resultado fue desalentador para la empresa: la funcionaria se habría mostrado irreductible con el cumplimiento de lo establecido en el Decreto 441, que elimina el límite del 5% para los votos de los representantes de los fondos de pensión (hoy de la ANSES).
Ninguno de los ejecutivos de Techint, fuentes cercanas o allegados lo admitirá en circunstancia alguna, pero existe sin dudas el temor de que esta situación desemboque en una «solución a la venezolana». El antecedente bolivariano los hace temblar: la expropiación de su subsidiaria Sidor comenzó con un conflicto gremial con bloqueos a su planta de Puerto Ordaz, y desembocó en la reestatización de la compañía. Hoy es casi anecdótico (ante el cariz que tomó la relación Techint-Gobierno) que Hugo Chávez todavía adeuda las dos últimas cuotas ya vencidas del pago al que se comprometió para compensar la expropiación de Siderúrgica del Orinoco (Sidor).
Nostalgia
En Techint reconocen que su abierta cercanía con el grupo Clarín a través de la AEA (Asociación Empresaria Argentina) no contribuyó precisamente a mejorar su complicado vínculo con la administración central. Sus ejecutivos recuerdan casi con nostalgia que a fines del año pasado Cristina de Kirchner le entregó en mano a Rocca el Premio Nacional a la Calidad Empresaria.
En lo que hace a lo sucedido en la asamblea del viernes pasado, el argumento que esgrimen los abogados de Siderar es que -por ley- los accionistas deben depositar sus acciones tres días antes de la asamblea para poder votar. Los representantes de la ANSES lo habían hecho en tiempo y forma, pero el Decreto 441 entró en vigencia un día antes de esa reunión, por lo que los representantes del organismo previsional no estaban en condiciones legales de ejercer el nuevo derecho. Pese a eso, en cada una de las votaciones se tomaron ambos porcentajes y se asentó en el libro de actas. El resultado fue el mismo cualquiera hubiera sido el porcentaje accionario.
Finalmente, la pelea por la validez de la asamblea parecería que va a terminar en la Justicia en caso de que la CNV insista en tratar de declararla nula. La batalla durará al menos hasta el 5 de mayo próximo, fecha en la que Siderar pondrá a disposición de sus accionistas (incluyendo el 29% que tiene la ANSES) la suma de $ 1.511 millones de dividendo en efectivo, aprobado por la asamblea que la CNV pretende invalidar.


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