18 de enero 2010 - 00:00

Sin recambio para las tropas argentinas

El Gobierno nacional decidió posponer el relevo de los Cascos Azules del contingente argentino Haití XI que está actualmente desplegado en ese país.

El Batallón Conjunto Argentino (BCA) Haití XII (436 efectivos) tenía previsto reemplazar a sus camaradas a partir del 26 de de este mes, integrado en su mayoría por cuadros entrerrianos de la Segunda Brigada Blindada del Ejército, así como infantes de Marina y aviadores. El grueso de los Cascos Azules criollos (550 hombres) está en la ciudad de Gonaives, distante unos 80 kilómetros de Puerto Príncipe, la capital haitiana epicentro del sismo. Allí no hubo víctimas ni daños en el equipamiento militar.

El jefe del Estado Mayor Conjunto (EMC), brigadier general Jorge Chevalier, máximo responsable operativo, aconsejó a la ministra Nilda Garré postergar los relevos que se efectúan cada seis meses. Predominó la opinión de no complicar la delicada situación interna de la Misión de Estabilización de Naciones Unidas en Haití (Minustah), con movimientos de personal que agregarían carga burocrática a una estructura que aún no se repuso de las pérdidas de su staff y del edificio de comando. «Desplazar hombres y equipos contribuiría a congestionar innecesariamente el aeropuerto de Puerto Príncipe, hoy dedicado a la única prioridad: recibir aeronaves con ayuda humanitaria y facilitar la evacuación de heridos», agregó una fuente del Comando Operacional del EMC. El mecanismo de rotación se hace en viajes escalonados (grupos de 100 efectivos) con el propósito de aclimatar a los novatos y no resentir el funcionamiento de la misión.

Informes del embajador José María Vásquez Ocampo a cargo de la devastada representación de la Argentina en Puerto Príncipe y del jefe del contingente Haití XI, capitán de navío Rubén Galliusi, coinciden en que la misión (la estructura de gestión política) de las Naciones Unidas está paralizada por la destrucción del cuartel general y de las oficinas donde se tramitan todo tipo de documentos, desde la identificación de los soldados hasta los planes de patrulla y vigilancia que ejecutan los más de 6.700 efectivos de 17 países que componen los Cascos Azules. El propio jefe político de la Misión de Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (Minustah), el tunecino Heidi Annabi, su segundo, el brasileño Luiz Carlos da Costa, y el comisionado de Policía de la ONU, el canadiense Doug Coa, perdieron la vida en el derrumbe del edificio que servía de cuartel general.

Despliegue

Dos aviones Hércules C-130 de la Fuerza Aérea se despacharon el jueves y viernes pasados, con insumos para el hospital móvil de la fuerza, ubicado en el aeropuerto de la capital haitiana. Llevaron también una sección de 10 médicos pertenecientes al contingente Haití XII para reforzar el equipo sanitario que dirige el comodoro Daniel De Simone. Hoy en el Ministerio de Defensa se analizará la conveniencia de fletar el buque de transporte ARA San Blas; si bien es más lento que las aeronaves, compensa la demora con el volumen de carga que puede llevar en un solo viaje.

Nadie lo reconocerá en público, pero los uniformados criollos respiraron con alivio al conocerse el despliegue del portaaviones nuclear estadounidense USS Carl Vinson, del buque hospital USNS Comfort (pertenecientes a la Cuarta Flota, cuya reactivación fue criticada por algunos miembros de UNASUR, entre ellos la Argentina), más cinco buques de apoyo y 3.500 soldados estadounidenses.

Dejá tu comentario