13 de julio 2009 - 00:00

Sin salida rápida para subsidios al transporte

El secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, prometió darle mayor celeridad al sistema de boleto electrónico (SUBE) para poder segmentar el tipo de público y los horarios, en el transporte público de pasajeros, con el fin de reestructurar los subsidios que perciben las empresas prestadoras.

Como, aun aceleradamente, el SUBE recién se estaría instrumentando a fin de año, y se necesitarían más de doce meses para alcanzar a todas las líneas de colectivos de Capital y GBA, el funcionario no estaría pensando en el corto plazo.

De todas formas, el boleto social que estaría impulsando Schiavi, con aumento sólo para los pasajeros de mayores recursos, parece impracticable según los técnicos que intentaron iniciativas similares para el gas y la electricidad. En esos servicios, se comprobó que en un mismo distrito conviven hogares de menos poder adquisitivo con otros más pudientes, aunque no tengan cloacas o gas natural.

En el caso del transporte, la situación sería todavía más complicada, porque ya no se trataría de certificar condiciones de vida, sino ingresos, cuando se puede presumir que una gran parte de los usuarios de trenes y colectivos son trabajadores no registrados o pequeños cuentapropistas, además de los desocupados.

Según datos de la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Pública (ASAP), sólo en el primer trimestre de este año, los ferrocarriles y subterráneos recibieron subsidios por $ 571,9 millones, lo que representó una caída del 20% con relación a 2008 y un 18% de lo presupuestado (cuando debió ascender al 25% para repartirlo en el año).

Por su parte, el transporte automotor de pasajeros recibió $ 718,9 millones, un 20% más que en 2008, con un porcentaje casi óptimo del 24% de ejecución.

Sumando los servicios, se llega a alrededor de $ 1.300 millones en el trimestre o $ 430 millones por mes, lo que equivaldría a u$s 1.340 millones por año. Pero a esto habría que añadirle el mayor costo que derivaría de una nueva adecuación salarial durante el segundo semestre si es que no se autoriza un nuevo aumento en los pasajes.

Con ese volumen de subsidios ya en curso, hay expresiones a favor de controlar el destino de los fondos, atándolos a obras concretas de mantenimiento o nuevas, con entrega del dinero contra certificado de ejecución. Así se expresó en su momento el ex defensor del pueblo Eduardo Mondino, e incluso un criterio similar surge de los fallos judiciales que obligan al Estado a controlar el estado de vagones y el cumplimiento de las frecuencias en el caso de los trenes metropolitanos.

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