15 de julio 2010 - 00:00

Sindicatos volvieron a protestar por Ganancias

Hugo Moyano
Hugo Moyano
La suba del mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias anunciada por el Gobierno la semana pasada no terminó de conformar a varios de los gremios más importantes del país. Muchos de éstos, en su mayoría sindicatos con afiliados con salarios que llegan hasta los $ 8.000 mensuales, retomaron los planes de lucha, como el caso de los bancarios, o preparan una protesta para fin de año para reclamar un pago extraordinario que complete lo que consideran se sigue descontando de ese impuesto.

Mientras tanto, Néstor Kirchner dio instrucciones para lograr una especie de utopía: que el Gobierno mantenga el poder de negociar en 2011 la suba del mínimo no imponible de Ganancias. El ex presidente considera esta facultad como una herramienta clave para poder mantener estable su alianza con Hugo Moyano y los principales referentes de la CGT. Sin embargo, por cuestiones legales, cualquier cambio impositivo para el año próximo deberá pasar por el Congreso. Esto es así, ya que todo cambio en la estructura impositiva y los niveles de ingresos que quiera aplicar el Gobierno en el ejercicio próximo, tendrá que ser avalada en la discusión del Presupuesto para 2011 que, en teoría, debería ser tratada por el Legislativo antes de fin de este año. Se sabe, además, que hay varios partidos que ya preparan desde el Congreso sus propios cambios para aplicar el año próximo, dentro del mínimo no imponible de Ganancias.

El gremio hoy más combativo en cuanto a la decepción generada por el impacto poco profundo de la suba del mínimo de Ganancias en los salarios es La Bancaria. El sindicato de Juan José Zanola, quien aún permanece preso y procesado, se movilizó ayer por el centro porteño y organizaron un acto al mediodía en la esquina de Reconquista y Perón. Para demostrar que tienen apoyo cercano de Moyano, uno de los oradores, además del secretario del gremio Eduardo Berrozpe, fue el diputado nacional y hombre cercano al camionero Héctor Recalde. El gremio dejó claro que la principal demanda de ayer fue para reclamar «una reforma tributaria que derogue la aplicación del Impuesto a las Ganancias sobre los salarios», según dijo el propio Berrozpe. A este pedido se le suman los reclamos por una mejora en la situación laboral de los empleados de los call centers y de los centros de atención a los jubilados. Sobre el tema Ganancias, el gremialista completó asegurando que la suba queda neutralizada por el impacto del tributo en los salarios, además de «ser insuficiente a la vista de lo que le cuesta vivir a una familia tipo». Berrozpe anunció, además, una nueva jornada de protesta de los bancarios para el 21 de julio próximo.

Desde el Gobierno interpretaban esta posición de La Bancaria no como un reclamo sobre el tema Ganancias, sino como consecuencia de la situación judicial de Zanola y sus vinculaciones con la mafia de los medicamentos. Desde Olivos se cree que en realidad el gremio está presionando por la situación de su jefe, al que considerarían como presa de una especie de persecución judicial.

Desde el gremio respondían ayer, durante la marcha, que La Bancaria es el primero, pero no será el único sindicato que protestará abierta y oficialmente ante lo que se considera una suba pobre del mínimo no imponible de Ganancias. Desde la CGT se reconocía ayer esta realidad, y se afirmaba que hay otros sectores disconformes, como los bancarios. Entre otros casos, se mencionaba los petroleros, trabajadores del gas, plásticos, metalúrgicos, terminales automotrices, autopartistas, seguros, e incluso camioneros; todos rubros que tendrían trabajadores afiliados a los gremios que continuarían dentro de los márgenes de pago del Impuesto a las Ganancias. Se trata, en realidad, de trabajadores con salarios, luego de aplicarse los aumentos fruto de las últimas paritarias, que llegarían en algunos casos a los $ 8.000 mensuales. Si se tiene en cuenta que los nuevos mínimos son de $ 4.818 para los trabajadores solteros y $ 6.662 para los casados, se desprende que muchos de los afiliados a estos gremios están afectados en el pago mensual de Ganancias.

Desde la CGT se consideraba ayer que todos estos sectores (cuyas paritarias no superaron los incrementos del 25%) no terminarían avanzando en planes de lucha como los bancarios, pero que sí podrían acelerar reclamos antes de fin de año de pagos extras o bonificaciones para cubrirse de presiones inflacionarias. Lo que buscan, en realidad, estos gremios es que los incrementos porcentuales de sus sindicatos emparden los aumentos de más del 35% que lograron otros gremios que negociaron paritarias desde mayo siguiendo el acuerdo logrado por el sindicato de alimentos de Rodolfo Daer. Tenían la esperanza de conseguirlo con la mejora de Ganancias. Sin embargo, el nivel de la suba del mínimo no imponible hizo que los aumentos terminen siendo inferiores a esa meta del 35%.

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