23 de marzo 2009 - 00:40

Sino para el Senado: campo esmerila el adelantamiento

Miguel Pichetto
Miguel Pichetto
Miguel Pichetto, presidente del bloque kirchnerista del Senado, no es un hombre de suerte a la hora de enfrentar crisis. Cuando en la Cámara de Diputados se aprobó el miércoles pasado el proyecto de modificación del Código Electoral para adelantar, por única vez, las elecciones al 28 de junio, el oficialismo y la oposición nada sabían de la decisión del Gobierno de coparticipar las retenciones a la soja, que fue anunciada al día siguiente por Cristina de
Kirchner
. De ahí que, una vez más, la situación en la que Pichetto deberá enfrentar la votación no es la misma que tuvo el santafesino Agustín Rossi en Diputados para conseguir la sanción de la ley.
Lejos de calmar los ánimos, en muchas provincias la decisión de coparticipar las retenciones a la soja volvió a alimentar la crisis política que pone en jaque a kirchneristas que ven como mientras se los seduce desde la residencia de Olivos con más fondos (en realidad, antes de las elecciones sólo percibirán una ínfima parte de lo anunciado por la Presidente), en sus provincias vuelve a estallar el conflicto con su electorado rural. Ya lo anunciaron gobernadores que no profesan el oficialismo, como el correntino Arturo Colombi, el santafesino Hermes Binner y el puntano Alberto Rodríguez Saá y, es menor medida, lo insinuó Juan Schiaretti. El problema es que, en silencio, también crece el temor entre otros mandatarios que estuvieron en Olivos el jueves para participar del anuncio sobre retenciones a la soja.
De ahí que el esmeril a la mayoría que vino armando Pichetto en el Senado para llegar a tiempo con el adelantamiento del cronograma electoral comenzara a funcionar desde ese mismo día.
Así, si algo le faltaba a la discusión sobre el adelantamiento electoral para asimilarse a la pelea por la Resolución 125, el Gobierno lo encontró con el anuncio sobre retenciones. Pichetto tuvo que discutir en el Senado las retenciones móviles en el peor momento de la pelea entre el Gobierno y el campo. Rossi soportó presiones y hasta peleas con el propio Néstor Kirchner por las modificaciones que introdujo Diputados al proyecto para hacer más «votable». Y tuvo éxito. Pero al kirchnerismo del Senado la Resolución 125 le llegó cuando el país era un incendio. Similitudes aparte, el tiempo está corriendo en contra de Pichetto en el Senado: cuanto más se profundice la crisis con el campo, más le costará mantener las voluntades en el recinto. Hoy el oficialismo tiene los votos para aprobar el adelantamiento de las elecciones al 28 de junio, pero deberá mantener esa mayoría en medio de un paro de comercialización con cortes de rutas y asambleas agropecuarias en ocho provincias.

Dejá tu comentario