En una nueva demostración de los horrores de la guerra, un campo de desplazados situado en la provincia de Idleb, en la frontera con Turquía, donde se refugiaban familias que habían huido de los combates de Alepo, se convirtió en objetivo de ataques aéreos, según una ONG y activistas en el terreno.
Mamun al Jatib, director de la agencia de prensa local Shahba Press, prorebelde, acusó al régimen de Bashar al Asad, aunque este punto no había podido verificarse mediante fuentes independientes. La coalición internacional concentra sus bombardeos sobre los yihadistas del grupo Estado Islámico (EI), mientras que el régimen utiliza su aviación contra los extremistas del Frente Al Nosra y el EI. Los rusos, aliados de Al Asad, atacan a ciertos grupos rebeldes y a los yihadistas. Al respecto, Estados Unidos negó haber participado de los ataques.
En Alepo la calma reinaba ayer en la ciudad tras la entrada en vigor de una tregua acordada por Estados Unidos y Rusia y aceptada por el régimen sirio y los rebeldes para poner fin a los combates que dejaron cerca de 300 muertos.
| Agencias AFP, DPA y ANSA |


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