El 12 de enero, la ONU contabilizó 13,5 millones de personas afectadas o desplazadas por la guerra (de una población de 23 millones de habitantes al inicio del conflicto). Dentro del país, la ayuda humanitaria sigue bloqueada por los beligerantes, especialmente en las zonas de difícil acceso o asediadas por las fuerzas del régimen o de la oposición armada. En el extranjero, el número de refugiados sirios alcanza los 4,7 millones. "Es la población de refugiados más importante para un único conflicto en una generación", ya declaraba en julio de 2015 Antonio Guterres, Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados.
La mayoría de ellos se encuentra en países vecinos de Siria, principalmente en Turquía (entre 2 y 2,5 millones) y Líbano (1,2 millones, es decir más de un cuarto de la población de este país). En Jordania, 630.000 encontraron mientras que en Irak se contabilizan 225.000 refugiados sirios y 137.000 en Egipto. La mayoría vive en condiciones precarias, con problemas de salud y en medio de tensiones con las comunidades locales. Desde marzo de 2011, la guerra en Siria mató a 260.000 personas.
En ese marco, el pedido de Alemania y Turquía a la OTAN para que se involucre en el monitoreo del flujo de migrantes fue recibido con "sorpresa" en la Alianza Atlántica, pero hoy será debatido en reunión de ministros de Defensa. En los pasillos del cuartel general de Bruselas circula la impresión de que la intención es que la Alianza sirva a marcar el territorio en respuesta a la campaña rusa en Siria, donde sus bombardeos "empeoran la ya complicada situación" porque empuja a "otros miles de personas a huir" hacia Turquía, explicó el titular del Consejo Europeo, el polaco Donald Tusk.
| Agencias AFP y ANSA |

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