17 de agosto 2010 - 00:00

Sobisch ganó interna MPN, pero Sapag controlará partido gobernante

Jorge Sobisch
Jorge Sobisch
Neuquén (de nuestra agencia) - Un complejo e intrincado escenario político quedó instalado en esta provincia, una de las más importantes para los intereses de los Kirchner, después de las elecciones internas del MPN, que gobierna desde 1962 sin interrupciones. Por un lado, el ex gobernador Jorge Sobisch retuvo la presidencia del partido de gobierno -sus adláteres están en la junta de gobierno desde hace 10 años porque no se había convocado a internas-, y por el otro, el actual mandatario, Jorge Sapag, se quedó con el control partidario al ganar los dos tercios -aunque sea por 500 votos- de la convención la lista Naranja, que le responde en su totalidad.

Faltando apenas unas 10 mesas del interior profundo del Neuquén, el recuento extraoficial indica los siguientes guarismos: Naranja, 12.911 votos, 38,5%; Blanca, 12.367 votos, 36,4%; y Celeste, 7.405 votos, 21,8%. Había 243 anulados. Otro elemento a tener en cuenta es el escaso porcentaje de votantes, ya que no superó el 30 por ciento de un padrón de 108.003 afiliados, aunque muchos militantes de más de 30 años no pudieron votar por no estar inscriptos en las planillas. De este modo, el partido quedará dividido entre sobischistas y sapagistas, ya que el gran perdedor fue José Brillo. Este diputado nacional que navegó entre el sobischismo desafiante (fue su ex jefe de Gabinete) y el sapagismo gobernante ni siquiera pudo remontar pese a tener el apoyo del sindicato petrolero, que no oculta su alianza con los Kirchner y con Sapag.

Los resultados van mucho más allá de su importancia numérica para proyectarse hacia un juego político alambicado con vistas a las elecciones para gobernador en 2011. Por su lado, Sobisch buscará cerrar el partido en torno a su figura y modelará un proyecto anti-K, privilegiando alianzas con el peronismo disidente, el macrismo o el cobismo radical a través del actual diputado nacional Horacio Quiroga, quien vuelve a deshojar la margarita si va o no por la intendencia de la capital después de haber sido derrotado en la interna radical por el actual intendente, Martín Farizano, un hombre que va por la candidatura a gobernador a través de una alianza que viene forjando con el PJ kirchnerista, radicalismo K y el UNE que encarna a los sindicatos estatales.

Por el otro, Sapag buscará abrir el partido y acentuará su alianza con el kirchnerismo tratando de devaluar a Farizano, por una parte, y cosechar todo el apoyo del progresismo local que se ha manifestado abiertamente contra Sobisch. De allí la

tremenda importancia de controlar la convención, la que le podrá imponer al presidente del partido, o sea Sobisch, el sentido de las alianzas y las características de

las internas para gobernador. No podrá ser ajeno en este juego el propio Kirchner, ya que descuidar a Sapag -hay muchas quejas por el olvido financiero al que está sometida la provincia- podría significar entregar a Neuquén a manos de sus enconados adversarios: Sobisch y Quiroga.

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