Los frentes con los que lidiaron los operadores estaban, por un lado, en Europa, donde los mercados se hallaban bajo el impacto de las elecciones del domingo en Grecia, que marcaron la victoria de la coalición de izquierda Syriza. La formación, contraria a la política de austeridad impuesta por la "Troika" para superar la crisis económica, abre tanta esperanza para el pueblo griego como incertidumbre en los mercados.
La otra tormenta era más literal, pues todo el nordeste de Estados Unidos se ve afectado por una gran nevada que está previsto que arrecie en los próximos días. Esto podría provocar un descenso en las cotizaciones como el que se vivió el invierno pasado, cuando las duras condiciones meteorológicas paralizaron la economía.
Es más, la posibilidad de que las bajas temperaturas potenciaran el uso de combustible para calefacción creó un espejismo de suba en el petróleo de Texas y un repunte en el sector energético. Al final, la causa del impulso desapareció (el crudo acabó bajando un 1%) pero sus consecuencias no, pues el sector terminó con subas superiores al 1%.
Así, una jornada que empezó en rojo y estuvo dubitativa con los índices mixtos durante horas terminó en verde en el último minuto. Pero tras ese respiro con la campana de cierre, el disgusto llegó pocos minutos después. United Technologies anunció sus resultados y, si bien el sector tecnológico no había vivido de por sí una gran jornada, la mediocridad de sus cifras fue mal agüero para hoy, cuando varias empresas del sector publicarán sus balances trimestrales.
| Agencias EFE y AFP |


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