31 de marzo 2010 - 00:00

Soja: intenta el Gobierno destrabar huelga portuaria

Julio De Vido y el ex secretario de Agricultura Javier de Urquiza ayer, en el seminario que abordó el tema biocombustibles. El ministro luego habló del paro de portuarios.
Julio De Vido y el ex secretario de Agricultura Javier de Urquiza ayer, en el seminario que abordó el tema biocombustibles. El ministro luego habló del paro de portuarios.
El Gobierno intervino ayer para solucionar el prolongado conflicto entre obreros portuarios y firmas exportadoras de granos, que prácticamente mantiene paralizados los embarques del país y afectó el precio de la soja en los mercados internacionales.

El ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, dijo que busca facilitar un acuerdo entre las dos partes para que se puedan reanudar las operaciones. El reclamo salarial mantiene en vilo el negocio en el mundo, dado que la Argentina es el mayor exportador mundial de derivados de soja y el tercero del grano.

Pero la negociación parece difícil porque la Cooperativa de Trabajos Portuarios y el Sindicato Unido Portuarios Argentinos -al que están afiliados los trabajadores de la cooperativa- piden alzas de salarios y tarifas que las exportadoras no están dispuestas a conceder.

Los estibadores comenzaron la semana pasada la huelga y actualmente mantienen bloqueados los accesos a la mayoría de las terminales de la zona portuaria de Rosario, de donde parte cerca del 85% de los embarques agrícolas del país.

«He hablado con empresarios y estoy hablando con el secretario de la CGT, Hugo Moyano, en forma permanente. Es un tema que nos preocupa y estoy tratando de ponerle el hombro para encontrar una articulación y salir adelante», dijo el ministro tras una conferencia sobre biocombustibles (ver aparte).

Los trabajadores portuarios cuentan con el respaldo de Moyano, que a su vez representa un pilar político clave para el Gobierno de Cristina de Kirchner.

«El aumento que están pidiendo (la Cooperativa y los trabajadores) es exorbitante. El diálogo no está nunca cortado, lo que sí hay ahora es una especie de impasse», dijo una fuente de las empresas exportadoras.

Mientras que los portuarios buscan un alza de tarifas del 100% en dólares, que financiaría un aumento de salarios, las empresas ofrecen un incremento del 25% y un compromiso de subirlas nuevamente un 15% el año próximo.

La puja tiene lugar en momentos en que crece el tránsito hacia la zona tras el reciente inicio de la cosecha de soja, que podría llegar al nivel récord de entre 51 y 55 millones de toneladas, según datos oficiales.

Las operaciones en el mercado de Rosario, la principal plaza agrícola local, fueron limitadas y cerraron con precios en baja ante la ausencia de algunas firmas exportadoras que prefirieron esperar una resolución para comprar soja.

Tampoco fue ajeno al conflicto el mercado de futuros de Chicago, donde la soja subió el lunes por los problemas en el puerto argentino. Tanto es así que algunos compradores estudian reemplazar a los proveedores locales. «Si la huelga continúa la próxima semana, podríamos ver que un par de cargamentos de 25.000 toneladas se pasen a Estados Unidos», dijo un operador estadounidense de harina de soja, bajo condición de anonimato, sobre una posible mudanza en las ventas hacia la soja estadounidense.

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