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Sólo el paso inicial
Juan Ignacio Chela en pleno festejo. El oriundo de Ciudad Evita ganó los dos singles en la serie ante Holanda.
Más allá del 5-0 final en este debut en la edición 2009, habrá que analizar y cambiar mucho para afrontar el futuro con posibilidades ciertas de llegar a la final.
La serie ante Holanda dejó cosas positivas, si se tienen en cuenta los inconvenientes que debió afrontar Modesto «Tito» Vázquez en su segundo ciclo como entrenador al frente del equipo argentino, para conseguir una formación competitiva.
En verdad que Holanda es un equipo de segundo nivel (subió nuevamente este año al grupo mundial al derrotar a Corea), pero también hay que tener en cuenta que Argentina no presentó a sus principales raquetas y estuvo conformada por Juan Mónaco, que jugó con una lesión en su pierna izquierda, y por Juan Ignacio Chela, que venía de una prolongada inactividad como consecuencia de una operación.
Así, Chela (159º) le dio el primer punto a la Argentina al ganarle con mucho corazón a Jesse Hutta Galung (188º), que lo obligó a luchar cinco sets. Después llegó el turno de «Pico» Mónaco (56º) que peseó su calidad ante Tiemo De Bakker (248º), a quien derrotó sin problemas en sets corridos.
Con el 2 a 0 a favor, la incógnita era saber sobre el desempeño del dobles argentino, conformado por Lucas Arnold y Martín Vassallo Argüello, una pareja que, hasta ese momento, jamás había jugado junta. En líneas generales y más allá del 6-4, 7-5 y 6-3 a favor, los argentinos se complementaron bien, cubrieron el medio y con el buen saque de Vassallo Argüello y la experiencia y la calidad en los toques finales de Arnold, sacaron al frente el partido.
Ayer, con la clasificación conseguida, Vassallo Argüello le dio el cuarto punto al superar a Matwe Middelkoop (268º) por 6-2 y 6-4, y después cerró Chela cerró la serie con un triunfo por 7-5 y 6-2 ante Thiemo De Bakker.
A pesar de no presentar el mejor equipo, Argentina ganó fácil, aunque esas ausencias de Del Potro y de Nalbandian provocaron el desinterés y la apatía del público que, especialmente el viernes, dejó casi vacías las instalaciones del Parque Roca.
Reunión pendiente
El cortocircuito entre David Nalbandian y Juan Martín del Potro será uno de los temas por resolver para afrontar el futuro con posibilidades y tranquilidad en el grupo.
Si bien el cordobés no se hizo presente durante todo el fin de semana, el jueves por la noche llamó por teléfono a Chela para desearle suerte al grupo. Ese mismo día, Del Potro (otro de los que prefirieron no jugar esta serie) estuvo cenando con el equipo. Agustín Calleri y a José Acasuso también estuvieron acompañando al grupo.
Lo importante es lograr la unión. Esa unión que el propio Chela pidió cuando en la conferencia de prensa final dijo: «Todos los jugadores tenemos que hablar. Creo que debe iniciarse una etapa, similar a la que se dio cuando asumió Alberto «Luli» Mancini, en la que los jugadores nos habíamos fijado como prioridad ganar la Copa Davis y poner eso por delante de cualquier otro objetivo del circuito. Yo no estuve el año pasado en el equipo, pero creo que algo se rompió y hay que arreglarlo entre todos».
Hay quienes dicen que Del Potro y Nalbandian ya hablaron y arreglaron sus diferencias. Sin embargo, esa reunión que tanto había pregonado el capitán Vázquez el lunes entre las dos principales raquetas no se hizo. La esperanza del entrenador es que Luis Lobos sea entrenador de David Nalbandian y, al mismo tiempo, el de Juan Mónaco. Seguramente, «Pico» será el nexo para que esta reunión se lleve a cabo.
Precisamente, Mónaco pasó a ser el jugador «del palo» de Mancini. «Estamos en presencia de un jugador copero», señaló el capitán, a lo que a su turno «Pico» respondió: «La Davis está siempre dentro de mi calendario».
Si los problemas de «cartel» entre Nalbandian y Del Potro se solucionan, serán los singlistas ante República Checa. Y los otros dos objetivos son encontrar un tercer singlista y una pareja de doble. Este fin de semana, en relación con estos dos últimos puntos, se le aclaró el panorama al entrenador. Porque Mónaco podría ser el tercer singlista y, además, jugar el dobles con un especialista como Lucas Arnold.


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