- ámbito
- Edición Impresa
Somete Europa a Grecia a un fuerte ajuste y auditoría de las cuentas
El comisario europeo para Asuntos Económicos, Olli Rehen, afirmó ayer, al cabo de una reunión de ministros de Economía en Bruselas, que la semana próxima, representantes de la Comisión UE viajarán a Atenas junto a expertos del Banco Central Europeo (BCE) y del FMI para «verificar la actuación del programa y controlar los primeros resultados de las medidas anunciadas por Papandreu».
La reunión de ministros (el llamado ECOFIN) confirmó de este modo el apoyo dado por la Comisión al plan de Papandreu, pero reafirmó también lo establecido ayer por los ministros de los países de la Zona Euro (Eurogrupo): la UE hará un primer balance de la situación griega a mediados de marzo, y sólo luego de ello tomará otras medidas. «Podemos ayudar a Grecia, pero Atenas debe demostrar que está pronta a ayudarse a sí misma», subrayó Rehn.
Propósito
El objetivo del plan de Papandreu consiste en reducir en 4 puntos la relación entre déficit de presupuesto y PBI antes de fin de año, como paso intermedio para lograr llevarlo por debajo del 3%, es decir dentro de los parámetros del Tratado de Maastricht, antes de fines de 2012.
Atenas deberá presentar un primer informe sobre la aplicación de este plan a mediados de marzo, y si la situación de sus finanzas públicas se deteriorara aún más, de-berá anunciar medidas adicionales. A mitad de mayo habrá otro informe, y a partir de entonces serán trimestrales.
Ya desde ahora, sin embargo, existen críticas nada veladas al plan de Papandreu de Gobiernos europeos, al tiempo que fronteras adentro hay protestas de sindicatos y sectores opositores.
El ministro de Hacienda sueco, Anders Borg, dijo que «el programa del Gobierno griego para equilibrar sus cuentas es insuficiente». «Para pasar el examen de los mercados, los griegos van a necesitar medidas más concretas en cuanto a cortes del gasto y flujo de ingresos fiscales», agregó Borg.
Esta posición ya se había difundido el lunes, tras la reunión ministerial del Eurogrupo, cuando su presidente, el primer ministro luxemburgués, Jean-Claude Juncker, mencionó la posibilidad de aumentar el impuesto al valor agregado (IVA) para los bienes de lujo y los productos energéticos. «Con nuestra ayuda los mercados no lograrán poner de rodillas a Grecia, pero es necesario un mayor empeño de parte de Atenas», dijo Juncker.
Condición
Rehn, a su vez, volvió a subrayar que cualquier asistencia eventual que la UE pueda concederle a Grecia estará vinculada con la efectiva aplicación del plan de ajuste, y con su eficacia en superar el desequilibrio de las cuentas públicas de Atenas.
El ministro griego de Hacienda, Yorgos Papaconstantinu, se mostró por su parte optimista, cuando dijo que «nuestro país no ha pedido un salvataje porque no lo necesita» y agregó que «en cuanto al plan de reducción del déficit ya es-tamos en adelanto sobre el programa».
Los países de la UE no parecen, sin embargo, estar de acuerdo sobre qué tipo de asistencia financiera se le podrá ofrecer a Atenas, si el Gobierno griego cumple con sus promesas.
Agencia ANSA


Dejá tu comentario