La tendencia de los supergrupos armados con músicos muy famosos conocidos por ser miembros de bandas legendarias que tal vez no tuvieran mucho que ver entre sí parecía una tendencia propia de los años '70 y '80, cuando los virtuosos instrumentistas de Yes, Genesis y King Crimson se iban intercambiando en distintas bandas como Asia o U.K., básicamente para satisfacer necesidades de la industria discográfica y sobre todo de los grandes shows en estadios que empezaban a ser un gran negocio en aquella época. Pero todo vuelve, y ahora de golpe apareció esta banda de nombre extraño formada nada menos que por Stewart Copeland, baterista de The Police y talentoso solista de grandes discos como la banda sonora del film de Francis Ford Coppola "La ley de la calle"- y Adrian Belew el cantante y segunda guitarra guitarra de la formación ochentista de King Crimson. Y la de grandes discos como "Discipline" y "Beat". El álbum debut de este Gizmodrome sorprende muy favorablemente porque no sólo aprovecha y combina a tope el talento de estos dos músicos como instrumentistas, sino que también equilibra sus cualidades como cantantes y compositores de canciones. Claro hay muchas canciones que se parecen demasiado a los viejos temas de Copeland y Belew, lo que por otro lado seguramente le caerá más que bien a sus fans. Entre los mejores temas, como "Strange Things Happen" hay letras muy divertidas .
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