Los mercados daban por hecho la rebaja ante la fuerte caída de la inflación a un 1,2% anual en abril y ante la recesión en la eurozona. Intereses más bajos estimulan la economía, pero aumentan la presión inflacionaria.
"Estamos listos para actuar si es necesario", señaló el titular del BCE, Mario Draghi, en su conferencia de prensa posterior a la sesión del Consejo de Gobierno del banco.
Los bancos comerciales podrán ahora obtener dinero de los bancos centrales con el interés más bajo desde la introducción de la moneda común en 1999. El BCE espera que el sector financiero aproveche ese dinero barato para abrir el crédito a empresas y particulares. Las principales Bolsas europeas reaccionaron con fuertes subas al anuncio del recorte de tasas, pero luego cayeron durante la conferencia Draghi por la falta de otras medidas de estímulo.
Por el contrario, Draghi sí aseguró que el BCE garantizará a los bancos liquidez ilimitada y a una tasa fija a los bancos hasta julio de 2014. "La política expansiva del BCE seguirá siendo expansiva todo el tiempo que sea necesario", prometió.
Pese al "amplio consenso" con el que según Draghi se votó la medida, sobre todo Alemania rechazaba una rebaja de tasas. La canciller alemana, Angela Merkel, sugirió incluso que prefería una suba de los intereses. La poco habitual intervención desde Berlín en las decisiones del BCE generó algunas críticas.
"La independencia del BCE tiene mucho valor, sobre todo para los alemanes", consideró Draghi, que quitó importancia a las palabras de Merkel y consideró que "se sobreinterpretaron demasiado".
"Tenemos 17 países con economías que se diferencian mucho entre sí, aclaró. "Nosotros pensamos que, si se toma en cuenta que la debilidad económica perjudica también a los países centrales, este paso beneficia a todos", dijo justificando el recorte de tasas.
| Agencia DPA |



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