Sorpresa: ley Macri quita sueldos a funcionarios

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Mauricio Macri sacudió la campaña del PRO enviando un proyecto a la Legislatura porteña para modificar la Ley de Comunas en varios puntos, con una polémica propuesta de que solamente los jefes de esas juntas cobren sueldo, y el resto, seis integrantes por grupo, trabaje gratis.

La idea ni siquiera la votaría el propio macrismo, al menos antes de las elecciones, cuando un ejército de candidatos bajaría los brazos militantes sin motivación para llegar al cargo.

Por primera vez en la Ciudad de Buenos Aires se elegirán juntas para comandar las 15 comunas, cada una de siete integrantes. Si bien la Constitución porteña impuso la descentralización acotada, la división geográfica y la cantidad de zona quedó en manos de los legisladores. Así se crean 105 cargos nuevos que se votarán el 10 de julio próximo, junto con la renovación del jefe de Gobierno y el vice y 30 legisladores locales (la mitad del recinto).

Esas comunas tendrán a su cargo el mantenimiento de calles (no avenidas) y algunos espacios verdes, de acuerdo con la iniciativa nueva de Mauricio Macri.

El lunes a última hora ingresó el proyecto del jefe de Gobierno a la Legislatura, con varios puntos a cambiar en la Ley 1.777 que creó las comunas, entre ellos el que establece que solamente el presidente de la junta cobre un sueldo equivalente al 60% de lo que percibe un legislador (alrededor de $ 12 mil). La idea ni siquiera contempla el concepto de dieta que se extendió hasta los 90 para los diputados, y una cláusula establece que tampoco podrán cobrar ningún tipo de asignación aparte.

Además, Macri busca cambiar la norma para concentrar el poder de mando de las comunas en los presidentes, ya que cree en las desventajas de los cuerpos colegiados.

El macrismo instalará el debate, en principio, en la Comisión de Asuntos Constitucionales que conduce el radical PRO Martín Ocampo, con la certeza de que caerá bien en el electorado porteño un ajuste de gastos a la clase política, pero también conociendo que será difícil reunir los votos para sancionar la norma, ya que se requiere mayoría especial de dos tercios, 40 de las 60 bancas del recinto. Pero el PRO considera que no habrá candidato que se anime, al menos en público, a rechazar la propuesta.

Ajuste de funciones

En los fundamentos de la iniciativa, el jefe porteño señala que «la Ley 1.777 establece que los siete integrantes de cada una de las quince juntas comunales perciben remuneración, asignando a su vez un adicional» a cada presidente. Dice entonces que los demás miembros no tienen una función específica y propone establecer «una remuneración para el presidente de la junta comunal, eliminando todo tipo de adicional» y que «los demás miembros se desempeñen en forma honoraria».

En otro sentido, Macri en la iniciativa ajusta algunas funciones y el modo de desempeño de los comuneros que al parecer no estarían claros en la ley original y busca acotar más gastos. Entre otros artículos propone cambiar el de presupuesto, agregando que si bien cada junta elabora su plan de gastos y lo eleva al Ejecutivo, ante el Gobierno porteño pone un tope para esas cuentas.

Otro artículo que Macri propone cambiar de raíz es el que establece las «obligaciones de la junta» para transformarlo en obligaciones del titular barrial.

En otros aspectos, el jefe de Gobierno hace correcciones a la ley original, como en el punto que estable que el personal que se desempeñe en las comunas será de la planta permanente del Gobierno de la Ciudad. En la norma 1.777 se especifica que los empleados provendrán del área de Descentralización, mientras el jefe porteño detalla que los trabajadores los designará el Poder Ejecutivo.

Macri siempre renegó de la descentralización en comunas tal como está estipulada, casi como sus antecesores, al tal punto que los primeros comuneros debían votarse en 2001 y recién en 2005 se sancionó la ley que determinó la geografía. Pero cualquier modificación al tema requiere una reforma de la Constitución porteña, algo que esbozó el PRO, pero no logró los votos de la Legislatura para eso. Especialmente, el jefe porteño pensaba en bajar la cantidad de integrantes de las comunas, pero ante la imposibilidad, ahora busca evitar el gerenciamiento por parte de un cuerpo colegiado, haciendo recaer todo el poder en el presidente y desalentando la participación del resto de los integrantes, transformando el puesto en una colaboración voluntaria.

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