S&P dijo que el panorama negativo refleja posibilidades de uno en tres de que una creciente carga de deuda del Gobierno y la erosión de la estabilidad macroeconómica pudieran llevar a una rebaja de la nota de Brasil en los próximos dos años. "Un continuo crecimiento económico lento, fundamentos fiscales y externos más débiles, y cierta pérdida en la credibilidad de la política económica dadas las ambiguas señales de política podrían disminuir la capacidad de Brasil de administrar un shock externo", dijo S&P. "Retrasos en implementar políticas para impulsar la inversión privada, especialmente en infraestructura, podrían contribuir a bajar el crecimiento del PBI este año y el próximo, elevando de ese modo el riesgo de un mayor deterioro fiscal y un resultante aumento en la carga de deuda del Gobierno", agregó.
S&P dijo además que podría llevar de vuelta el panorama a "estable" si el Gobierno adopta políticas más consistentes que generen mayor confianza en el sector privado y mayores inversiones. Esto impulsaría la tasa de tendencia de crecimiento del país, dando al Gobierno una mayor flexibilidad fiscal y monetaria, aseguró la calificadora. Todo ello ocurre en momentos en que se cuestiona el modelo de crecimiento.
| Agencia Reuters |


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