12 de junio 2014 - 00:00

Spiro Agnew y el Dow

Spiro Agnew y el Dow
El 15 de marzo de 1972, dos figuras no muy conocidas por el público norteamericano almorzaban en un rincón del Charcoal Hearth Restaurant de la ciudad de Baltimore. La primera era Robert Brown, el jefe de la división de inteligencia del IRS de Maryland (el equivalente a la AFIP), y el otro George Beall, el fiscal nacional para el Distrito de Marylnd. Si bien se conocían desde hacía algún tiempo, el tema de la conversación estaba lejos de ser social. A lo largo de los últimos años, el IRS había recibido una serie de denuncias anónimas acerca de sobornos en la administración del Condado de Baltimore y la fiscalía había llegado a un punto en que ya no podía hacer oídos sordos a los rumores de corrupción y "coimas" en la Legislatura. Cuando llegaban los postres, los dos hombres ya se habían puesto de acuerdo en avanzar y ver qué era lo que pasaba en el condado dirigido por Dale Anderson (uno de los miembros más importantes del Parido Demócrata del estado de Maryland). Para el 10 de octubre, los agentes del IRS ya tenían pruebas suficientes para comenzar una investigación formal: las empresas constructoras y de ingeniería que operaban con el condado estaban generando una cantidad exagerada de dinero en efectivo, y el efectivo -así como con las drogas- era el inicio de "la pista del dinero". El 5 de diciembre el juez C. Stanley Blair decide dar curso al pedido de Beall y el 4 de enero de 1973 el Gran Jurado de Virginia (los nueve jueces federales de Maryland se habían declarado incompetentes) envía las primeras citaciones: 26 a diversos contratistas y una al condado solicitándole los registros contables de los últimos tres años. Inmediatamente comenzaron a llegar las quejas y presiones a la fiscalía, y quien más protestaba era William Fornoff, el administrador del condado. Sin embargo, los investigadores del IRS habían encontrado que los cheques que cierta empresa de arquitectos había dado a sus directivos como préstamos habían sido cobrados en efectivo, sin poder ubicar dónde habían ido los fondos... Mañana sigue. Ayer el Dow cedió un 0,6%, a 16.843,88 puntos (si quiere, culpe al Banco Mundial, nosotros no lo haremos).

Dejá tu comentario