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Strauss-Kahn, bajo arresto, ahora por proxenetismo
El socialista Dominique Strauss-Kahn pasó la noche en una comisaría de Lille y podría quedarse por otras 72 horas.
Strauss-Kahn, de 62 años, llegó a las 8 a un cuartel policial al que había sido convocado e inmediatamente se le comunicó su detención.
Su abogada, Frédérique Baulieu, llegó poco después para asistir a su cliente en la detención para investigación que, teóricamente, puede durar hasta 96 horas, pero se espera que no se prolongue más allá de 48 horas.
Strauss-Kahn será interrogado sobre fiestas sexuales en las que habría participado en París, Lille y Washington, a fin de que los investigadores determinen si sabía que las mujeres que participaban en las mismas eran prostitutas. Si es hallado culpable por proxenetismo podrían caberle 7 años de cárcel.
Los testimonios sobre el caso señalaron que varios viajes de mujeres fueron organizados y financiados por dos empresarios del norte de Francia, Fabrice Paszkowski, directivo de una empresa de material médico, y David Roquet, exdirector de una filial del grupo de obras públicas Eiffage.
El último de esos viajes tuvo lugar del 11 al 13 de mayo en la capital estadounidense, en vísperas de la detención de Strauss-Kahn por el caso del hotel Sofitel de Nueva York, cuando una mucama lo acusó de haberla violado.
La Justicia norteamericana dejó caer la acusación por supuestas inconsistencias en el testimonio de la inmigrante Nafissatou Diallo, pero Strauss-Kahn deberá afrontar un proceso civil en Estados Unidos.
El asunto desencadenó además una serie de revelaciones sobre su escandalosa vida privada, además de terminar con su carrera política y de forzar su apartamiento del FMI. Hasta que estalló el caso en Nueva York, Strauss-Kahn era casi seguro candidato a la presidencia del Partido Socialista, con amplias chances de vencer a Nicolas Sarkozy. El político y economista se reconoció afín «al libertinaje» pero negó haber cometido cualquier acto ilegal o violento.
Strauss-Kahn conoció a Paszkowski hace varios años a través de Jacques Mellick, hijo y homónimo de un diputado francés, que participaba entonces en círculos de reflexión política strauss-kahnianos.
Según Didier Cattoir, abogado de Jacques Mellick hijo (que fue detenido para investigación sin ser inculpado), éste se propuso para actuar como «una especie de cabeza de puente» para «finalizar» el regreso a Francia de Strauss-Kahn, que estaba «seguro» de presentar su candidatura a la elección presidencial de abril de este año, para la que los sondeos lo situaban como favorito.
La jueza de instrucción Stéphanie Ausbart debía decidir si el encierro de Strauss-Kahn se prolongaba más allá de anoche.
Tras esto, Strauss-Kahn puede ser liberado sin cargos, o ser llevado ante los jueces, que podrían convocarlo posteriormente.
Si los jueces de instrucción consideraran suficientes los cargos, Strauss-Kahn podría ser inculpado de complicidad de proxenetismo y ocultamiento de abuso de bienes sociales. Este último cargo implicaría que estuvo al tanto del origen fraudulento de los gastos de los que se benefició.
Strauss-Kahn había pedido dos veces que se le tomara declaración sobre este asunto. No bien su nombre fue citado por la prensa en el marco del caso, a mediados de octubre pasado, pidió declarar «lo más rápidamente posible» para poner fin a las «insinuaciones malévolas». Reiteró su pedido el 11 de noviembre a través de sus abogados, que denunciaron un «verdadero linchamiento mediático».
Henri Leclerc, uno de los abogados de Strauss-Kahn, declaró en diciembre que su cliente «podía ignorar totalmente» que las mujeres que encontraban en las fiestas libertinas fueran prostitutas.
Algunas de esas mujeres, prostitutas «independientes», trabajaban en un salón de masajes dirigido en Bélgica por Dominique Alderweireld, alias «Dodo la saumure» («Dodó la salmuera»).
Ocho personas han sido ya inculpadas en este caso, desencadenado por acusaciones de que directivos del hotel Carlton de Lille ponían a sus clientes en contacto con prostitutas durante sus estadías en el establecimiento. Entre los inculpados figuran tres directivos del Carlton, un abogado y un oficial de policía.
Agencias AFP y ANSA,
y Ámbito Financiero


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