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SU DINERO PERSONAL: lo tuyo es mío y lo mío, también
“Me caso en marzo de 2016. El nuevo Código Civil, que entra en vigencia en enero, incorpora el contrato prenupcial. Llegado el momento, ¿es recomendable firmar el contrato para resguardar mi patrimonio? ¿Evito así que mis bienes entren en la masa ganancial?” (María Viviani, Recoleta.)

Sin embargo, la aprobación del nuevo Código Civil y Comercial permitirá, a partir de su entrada en vigencia en 2016, prever antes del casamiento la división de bienes en caso de divorcio.
Hoy, el régimen admitido en la Argentina por una separación es el de bienes gananciales. Con éste, lo que se hace es dividir en partes iguales lo adquirido durante el matrimonio, lo que incluye sueldos y haberes de ambas partes. Al momento de la división,el cincuenta por ciento para cada miembro, sin contemplar quien aportó más a la pareja.
Dentro de poco más de un año, con la firma de un prenupcial, esto cambia radicalmente. "La nueva norma permitirá que los bienes no se incluyan en la masa ganancial si uno así lo desea", explicó el abogado Fernando Algace. Por lo tanto, para evitar disputas económicas y proteger el patrimonio en caso de disolución de la pareja, optar por un acuerdo puede ser una opción correcta. Además, se podrán fijar de antemano las deudas que cada miembro del matrimonio tenga, para no confundirlas después. Obviamente, estos contratos se deben firmar ante un escribano público.
En parejas donde uno de sus miembros tiene un alto poder adquisitivo, su uso es de lo más común en los países mencionados. Hay cientos de ejemplos. Jackie Kennedy y Aristóteles Onassis fueron principiantes. El acuerdo que firmaron el príncipe Felipe de Asturias y Letizia Ortiz antes de casarse determinaba que, en caso de separarse, ella no podría reclamar ningún derecho sobre el patrimonio personal de Felipe y de la Corona. Un contrato muy similar tuvo que firmar Máxima Zorreguieta antes de contraer matrimonio con el príncipe Guillermo Alejandro de Holanda.
Tiger Woods, Paul McCartney, Brad Pitt y Angelina Jolie, son otros de los famosos y millonarios que también firmaron un prenupcial para proteger sus propios bienes. Pero ahora ya no hace falta casarse en otro país o ser una celebrity para llegar a estos contratos.
La parálisis en el mercado inmobiliario no es sólo una realidad urbana. En el sector rural, las trabas para la adquisición de dólares y la caída del precio internacional de las commodities se traducen en un mercado con débiles operaciones.
Pero más allá de las complicaciones que atraviesa el agro, se vislumbra un ambiente propicio para los inversores que quieran hacer negocios. Así lo explicó Cristian Beláustegui, presidente de la Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales (CAIR), quien vislumbró un rayo de luz entre la tormenta.
En términos generales y a nivel inmobiliario, el campo está operando poco. El cepo al dólar afectó las transacciones y la Ley de Tierras promulgada a fines de 2011 generó un retiro abrupto de una buena parte de los compradores, al limitar las hectáreas que pueden quedar en manos de extranjeros. Así, el mercado se nacionalizó, generando en la Pampa Húmeda bajas en los precios un 20 por ciento desde 2011 y que las zonas extrapampeanas se sumergieran en una importante parálisis, con una decadencia aún mayor de sus precios.
La realidad indica que, de contar con los dólares, la mejor opción es invertir en la zona núcleo y no en tierras marginales, donde no sólo hay una limitación productiva sino que además muchas de esas zonas sufrieron una terrible sequía hace dos años y ahora fueron alcanzadas por inundaciones. Con respecto a este punto, no se puede tomar a las tierras inundadas como una oportunidad, a pesar de sus precios. Las lluvias complicaron también a la provincia de Buenos Aires, donde los productores no quieren vender sus parcelas porque tendrían que hacerlo a valores bajísimos. No hay oferta. Esta área está atravesando sus controversias, en momentos en donde se discute la suba del Impuesto Inmobiliario Rural.
"A nivel técnico, el efecto del agua es bastante negativo.zonas donde escurre rápidamente, no se degrada tanto el suelo; el problema es en suelos más arcillosos. El suelo comienza a salinizarse y pierde fertilidad. Si había algo sembrado, casi seguro que muere y eso tira abajo el valor de la tierra", explicó el consultor en agronegocios Guillermo Randi Salas.
A pesar de este panorama, y a un año de las elecciones presidenciales, ya hay unos pocos inversores que posan el ojo sobre el mercado agrícola a la espera de políticas que cambien la situación del sector. Con candidatos que aseguran que van a eliminar las retenciones, crecen las expectativas para 2016. "Hoy se encuentra un mercado propicio con gente que quiere vender sus hectáreas", destacó Beláustegui.
Las tierras que se están tasando hoy rondan los 15 mil dólares la hectárea en campos del norte bonaerense, el sur de Santa Fe y el sudeste de Córdoba. Pero en zonas extrapampeanas y/o de economías regionales parten desde los 3.000 dólares.
En materia de inversores nuevos, Beláustegui aconsejó apostar a un mercado mixto, es decir, que se dedique tanto a la agricultura como a la ganadería. Lo que sucede es que la rentabilidad agrícola, que hasta el año pasado había sido moderada, este año es limitada; por lo que apostar a un solo producto puede ser un negocio de riesgo. ¿Y por qué este consejo? Ya lo anunció la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (AACREA): en el 93 por ciento de los distritos de la Argentina, el maíz no sería rentable este año. En tanto,resultados económicos proyectados para la soja de la campaña 2014/15 tampoco son fulgurantes. Para que los modelos productivos vuelvan a niveles extraordinarios, el precio de la cosecha de soja debería subir, por lo menos, un 30 por ciento. El cóctel de variables negativas ya nombradas, precios que no cierran, altas retenciones y riesgo climático, afecta algo la rentabilidad en algunos departamentos del sur de Santa Fe cercanos a Rosario, el principal puerto exportador agrícola de la Argentina y sede de la mayor agrupación de industrias sojeras del mundo.
Como dato extra: existe la posibilidad de adquirir tierras rurales con CEDIN (Certificado de Depósito para Inversión), un instrumento que no supo despegar en el mercado inmobiliario. Su implementación apenas captó compradores y sólo se realizaron operaciones de pequeño tamaño.
@AndyGlikman
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"¿Es momento para comprar tierras? Por otro lado, quisiera saber si apostar a zonas marginales, como Santiago del Estero o San Luis, puede ser una opción de negocio, dado que se manejan precios de venta y arrendamiento más bajos. En la misma línea, saber si los campos que sufrieron inundaciones pueden ser también una oportunidad, si se negocian buenos precios". (Héctor Morales, Escobar.)

