10 de agosto 2012 - 00:00

Suba en gas para autos no llegará al público

Axel Kicillof
Axel Kicillof
La primera medida de la comisión que preside el viceministro Axel Kicillof para el planeamiento del sector de hidrocarburos tiene dos caras: por un lado hay un aumento del 300% en el precio del gas que se utiliza en los vehículos, por otro no se permite el traslado a los consumidores por lo menos durante 30 días.

La decisión implica un acuerdo con los expendedores de combustibles que en realidad está pendiente de lo que ocurra en los próximos días. Según representantes de la actividad, las estaciones están en distinta situación para absorber el aumento en el precio del gas y no trasladarlo al público. Depende de la zona en que operan, de la cantidad de metros cúbicos que venden y hasta de la amortización de la inversión que hicieron para instalar la boca de expendio.

La comisión prometió atender los casos puntuales, pero parte de un diagnóstico lapidario que fue mencionado por Cristina de Kirchner en su discurso en Ensenada. Entre 2006 y 2012 el precio del metro cúbico de GNC aumentó un 156% mientras el valor del gas fue de $ 0,13 en los dos primeros años y de $ 0,15 hasta ayer.

En la reunión que el miércoles realizó la comisión con los expendedores, Kicillof mencionó que hay una fuerte distorsión de precios al público en todo el país: desde $ 1,40 en algunas estaciones de Capital Federal hasta más de $ 3 el metro cúbico en el interior. Sugirió que un precio razonable sería de $ 2,05, pero no habló por ahora de subas ni de rebajas. El tema será tratado en futuras reuniones junto con las situaciones particulares.

Esta primera medida implica un reconocimiento de que el valor del gas que perciben las petroleras es insuficiente para garantizar inversiones. Pero alcanza sólo a alrededor del 8% del gas que se produce en el país que es el porcentaje que se destina al GNC. La Presidente dijo que el aumento generará ingresos adicionales de

$ 998 millones para las empresas (50% es para YPF) y de $ 119 millones para las provincias productoras, y dijo que se pedirán inversiones a las petroleras por esta mejora.

Como contrapartida, empieza a advertirse que quedará acotada o directamente se suprimirá la libertad de precios que entre otras cosas permitía a los estacioneros mover sus márgenes con independencia. En el segmento minorista, los expendedores de GNC fueron los más beneficiados con esa política y muchos obtuvieron elevados márgenes de rentabilidad.