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Subastas: una alborada latina en Nueva York
“Meninos soltando pipas”, óleo sobre tela de 63 x 70 cm., de Cândido Portinari, que marcó un record cuando llegó a u$s 1,4 millón en la subasta de arte latinoamericano en Christie’s.
"Arcángel san Miguel" un óleo de Fernando Botero llegó a u$s815.000 y cerrando las cinco marcas más altas con "Vista aérea de Popocatépetl" del artista mexicano conocido como Dr. Atl (Gerardo Murillo) en u$s 773.000. Algunos resultados logrados por obras de artistas argentinos en esta oportunidad fueron, por ejemplo, "Pintura", óleo sobre hardboard de Roberto Aizemberg, vendido en u$s 34.375, "Composición N23 en rojos", óleo sobre tela de 54 x 80,6 cm. de Sarah Grillo, en u$s 28.125, "Modulation 960", acrilico sobre tela de Julio Le Parc en u$s 21.250, y "Relaciones numeradas", óleo sobre tela de Antonio Seguí en u$s13.750.
En Christies, el 29 y 30 de mayo, la otra resonante subasta latinoamericana vendió en total u$s 21,3 millones, con una nutrida presencia brasileña que se hizo más evidente aqui que en su competidora. Fue justamente una obra de Candido Portinari, "Meninos soltando pipas", óleo sobre tela de 63 x 70 cm., la que marcó el record cuando llegó a u$s 1,4 millón; en segundo lugar, "Bailarines", escultura de Fernando Botero obtuvo u$s 1,14 millones, "Mujeres con frutas", de Alfredo Ramos Martinez, se vendió en u$s 1,1 millones, y "Fachada 1331" de Alfredo Volpi en u$s 783.750.
Entre los argentinos que integraron la grilla de Christie's, las marcas más altas fueron para "Blaubart", óleo sobre tela de 146,3 x 189 cm. de Guillermo Kuitca, que de u$s 150.000 trepó a u$s 209.000, "Estudio del indeciso", óleo sobre tela de Emilio Petorutti de 41,2 x 33 cm. vendido en u$s 161.000, "Niño sentado", óleo sobre tela de 94 x 58 cm. de Antonio Berni, vendido en u$s 125.000, y "La madeleine", ácrílico y collage del cordobés Antonio Segui de 195 x 195 cm., que logró u$s 93.750.
Es evidente que el desembarco brasileño que adelantamos en la nota anterior, observado en la subasta de la casa Phillips el 23 de mayo, no será un fenómeno pasajero y augura una presencia creciente y en algunos casos contundente, como en el de "Contra Relevo - Objeto N. 7", la obra de Lygia Clark que cuadruplicó su base de u$s 600.000 para bajar el martillo en u$s 2,22 millones, o en el precio final de la mencionada obra de Portinari en Christie's , que rondó el medio millón de dólares, o la de Alfredo Volpi de 783.000 dólares.
Estos récords son augurio de la presencia de estos mismos artistas en futuras subastas, aunque logren precios sensiblemente inferiores al récord, pero que marcan una tendencia alzista en la cotización de sus obras, que los colocan -con los vaivenes del caso- en un escalón superior. Es ahí cuando los propietarios, tentados por estos nuevos precios, sacan a relucir sus obras en las subastas siguientes y también, por supuesto, en operaciones particulares. No obstante, para poder tener una perspectiva real de la conveniencia de la inversión, deberá considerarse que el ascenso en los precios de un artista no es lineal ni abarcativo de toda su obra, lo que es muy notorio en subastas. Una obra de un determinado artista puede alcanzar una marca, y otra de idéntico período, temática, técnica y medida puede venderse a un precio totalmente diferente. En esta fina línea de sutilezas, la única respuesta está en la obra misma y su capacidad de impactar al espectador, o como diría Rumi, el gran poeta místico del siglo XIII, "Las únicas palabras que llegan al corazón son las que salen del corazón".


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