23 de mayo 2012 - 00:00

Subtes: gremio no hará paro, pero presiona más a Macri

Mauricio Macri
Mauricio Macri
Por unos meses, si los sindicalistas cumplen la promesa, no habrá más paros en las líneas de los subtes porteños, tras acordar ayer esa posición uno de los gremios que había dejado en suspenso la medida a aplicarse hoy. Pero en ese tiempo no tendría igual descanso la polémica por el traspaso del transporte a la Ciudad de Buenos Aires. Los sindicatos ahora presionan más al jefe de Gobierno porteño en ese sentido, en la misma sintonía que el Gobierno nacional y la empresa concesionaria Metrovías, que reclama de la administración PRO fondos para poder cumplir con el pago de la mejora salarial que ofreció a los sindicalistas.

El gremio conocido como «metrodelegados», que ayer deliberó acerca de la propuesta salarial que acordó el otro sector representado por la UTA dentro del plantel de empleados de los subterráneos, confirmó ayer que en lo inmediato no parará el servicio. Por ahora, según anticiparon los sindicalistas, aguardarán hasta agosto, a la espera de retomar las paritarias, ya que el aumento que prometió la concesionaria Metrovías les resultaría aún insuficiente. Este grupo, a la vez, tomó la postura del Gobierno de seguir presionando para que Mauricio Macri se haga cargo del control del transporte porteño.

Compromiso

La Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y el Premetro (AGTSyP) se comprometió ayer a postergar cualquier protesta hasta agosto próximo. El lunes habían anunciado que ayer resolverían en asambleas si realizaban otra huelga hoy, como estaba previsto desde la semana pasada, pero para alivio de los usuarios seguirán funcionando las seis líneas y el Premetro.

«Con poco ánimo levantamos el conflicto y por paritarias no va a haber paros hasta agosto. Vamos a tratar de sentarnos con la empresa para ver si podemos llegar a algún consenso», indicó el secretario adjunto de los metrodelegados, Néstor Segovia.

Los empleados recibirán una suma fija de entre $ 900 y $ 1.200 pesos retroactiva, pero reclamaban un 28% de aumento.

Segovia, al igual que el otro referente de la agrupación, Roberto Pianelli -ligado al kirchnerismo-, apuntó contra Macri. El delegado consideró que el acuerdo arribado con Metrovías en el Ministerio de Trabajo significó «patear para adelante la negociación paritaria y las condiciones laborales» y que por 90 días, como estipuló el acta acuerdo «seguirán con la misma incertidumbre».

«Espero que Metrovías y Mauricio Macri reflexionen, porque estuvimos cuatro meses esperando que el grupo Roggio haga una propuesta y no queremos esperar cuatro meses más para que el caprichoso de Macri venga a hacerse cargo de los subtes», dijo Pianelli.

El lunes, el jefe de Gobierno porteño envió al titular de Subterráneos de Buenos Aires, Juan Pablo Piccardo, a participar de las paritarias, pero solamente para evitar que la ausencia volviera a ser una excusa para no destrabar el conflicto. Ayer, el jefe de Gabinete PRO, Horacio Rodríguez Larreta, insistió en que a la Ciudad no le corresponde estar en ese tipo de reuniones.

El sindicalista, por su parte, sostuvo: «Estuvimos diez días abriendo molinetes para no parar porque sabemos lo que significa para la Ciudad, y aun a costa del procesamiento judicial que la empresa ejecuta contra nosotros».

Según admitió Piccardo el mismo lunes en que concurrió al Ministerio de Trabajo, el Gobierno porteño continúa exigiéndole al Gobierno nacional fondos para obras o avales para tomar deuda, como condición para aceptar que se transfiera el control de la concesión con Metrovías a la Ciudad de Buenos Aires. Si bien el macrismo argumenta que supuestamente la Nación debió hacer obras por u$s 1.000 millones, las pretensiones ya bajaron, y serán motivo de discusión si se retoman formalmente las conversaciones por la traspaso.

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