19 de diciembre 2008 - 00:00

Sufrirá el agro la peor cosecha de trigo en los últimos 20 años

La demanda de alimentos y la producción de cereales aumentan en el mundo, pero la Argentina va a contramano de esta tendencia. En pocas semanas concluirá la cosecha local de trigo, y las proyecciones no podrían ser peores: se esperan obtener apenas 9 millones de toneladas (una caída del 45% respecto del ciclo anterior), la producción más pobre de los últimos 20 años.
Los datos surgen de las últimas estimaciones de la Secretaría de Agricultura, que habitualmente publica información más optimista que el sector privado. Al momento de buscar las causas de este fuerte retroceso, la histórica sequía ocurrida este año se ubica como una de las principales responsables.
Aun así, según la visión del sector productivo, la culpa debería ser compartida en partes iguales con la aplicación de retenciones móviles y el conflicto que estalló luego entre el campo y el Gobierno. Esta batalla desalentó de manera formidable la intención de siembra de trigo, que se realiza entre mayo y agosto.
El resultado fue una drástica reducción de todas las variables trigueras: el área implantada cayó un 20%, a 4,68 millones de hectáreas; y los rindes también se resintieron, rondando 20 quintales por hectárea, contra más de 30 que llegaron a obtenerse la temporada pasada. Finalmente, la producción tiene ahora pronosticadas apenas 9 millones de toneladas, luego de sucesivos descensos. El año pasado se obtuvieron 16,3 millones. También se desplomó el precio internacional. Ayer cerró a u$s 210 por tonelada en Chicago, mientras hace un año llegaba a u$s 350.
Semanas atrás, el Gobierno anunció una baja del 5% en las retenciones para el trigo, que ahora se ubican en un 23%. Aun así, este beneficio no llegó a tiempo para salvar la actual campaña.
Para encontrar una cosecha tan escasa hay que remontarse exactamente 20 años atrás, a 1988/89, cuando se produjeron 8,54 millones de toneladas. Desde 1995/96, la producción triguera no había bajado de 12 millones de toneladas.
La cosecha actual fue ejecutada en un 53% hasta el miércoles de esta semana, y las proyecciones aún podrían seguir disminuyendo. Mientras tanto, se agrega una extensión de la amenaza climática, con pronósticos de una potencial duración de los efectos de La Niña -corriente fría del Pacífico que genera sequías- al menos hasta febrero.
Un trabajo presentado esta semana por la Asociación Argentina de Trigo (Argentrigo) señaló que la rentabilidad del sector caerá más de u$s 1.100 millones (-23%) esta campaña, según cálculo sobre la base de un modelo con datos de 2006/07. También se indica que el valor agregado de este grano equivale al 2,2% de PBI nacional.
Esta disminución del trigo se da cuando en el mundo está aumentando la existencia de este grano (el segundo a nivel global, detrás del maíz). La producción global de 2008 sería de 682 millones de toneladas, un 12% más que el año anterior, según informó ayer la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Aun así, la superficie se reducirá, una tendencia que también se observa en la Argentina, donde los cereales logran aumentar su producción merced a mayores rendimientos, ya que ceden constantemente terreno a la soja.
El principal destino del trigo en la Argentina es la industria molinera, que tiene una capacidad aproximada de 6 millones de toneladas. La harina obtenida se destina un 75% para la producción de pan.

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