Bruselas - El modelo del salvataje de Chipre ha generado una polémica pública entre sus principales dirigentes, dividiéndose entre quienes apoyaron la amarga medicina impuesta por la "troika" (FMI, BCE y Comisión Europea), y quienes consideran que es un precedente "peligroso" que debería descartarse para otros países. El expresidente del eurogrupo, Jean Claude Juncker, consideró "peligroso" el mensaje del actual titular, Jeroen Dijsselbloem, quien afirmó públicamente que el drástico salvataje aplicado en Chipre "es un modelo a seguir" para el resto de Europa. Y apuntó específicamente sobre Malta y Luxemburgo. Así, el primer "corralito" europeo, según esas palabras, podría repetirse. Para Dijsselbloem las economías de Malta y Luxemburgo están muy atadas al peso de su sistema bancario y en consecuencia están "desequilibradas". Juncker consideró "peligroso" agitar la posibilidad de "corralitos" y quitas bancarias como en Chipre, que instalen la sensación de que se repetirá la situación en otros países de la eurozona como Luxemburgo, que con 500 mil habitantes es uno de los sistemas bancarios más grandes de Europa. "Estoy preocupado por las recientes declaraciones (de Dijsselbloem) en las que los sistemas bancarios son juzgados de acuerdo con el PBI y después acusados de colocar en riesgo la sostenibilidad económica y presupuestaria", alertó Juncker.
En la "lista negra" de países pasibles de contagio de la crisis chipriota figura también Eslovenia, bajo observancia del eurogrupo desde fines del año pasado. A diferencia de las críticas de Junker, el Gobierno alemán de la canciller Angela Merkel ha salido en respaldo de Dijsselbloem. "El plan para Chipre es un resultado positivo también para su presidente", dijo un vocero del Gobierno alemán, en abierto y explícito respaldo para que el holandés Dijsselbloem siga ejerciendo "la cabeza" de la eurozona. Sin embargo, el eurogrupo hizo circular un documento entre sus miembros reafirmando que para la UE el salvataje de Chipre "es único y no se replicará en otros países, como sugiere Dijsselbloem. Tanto el Gobierno de Luxemburgo como el de Malta salieron a defenderse. En los bancos malteses "hay muy pocos títulos de los países en etapa de rescate", subrayó el gobernador del Banco Central de Malta, Josef Bonnici, como sí se dio en el caso de Chipre.
Agencia ANSA
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