23 de febrero 2016 - 00:00

También Santa Fe apura colocación en el exterior

Gonzalo Saglione y Martín Kerchner
Gonzalo Saglione y Martín Kerchner
 En medio del inminente acuerdo de la Argentina con los holdouts, el Gobierno del santafesino Frente Progresista (unión socialismo-radicalismo que comanda el distrito desde 2007), buscará colocar, por primera vez, un bono en el mercado internacional. La provincia tiene un límite de endeudamiento de hasta 2.200 millones de pesos (o su equivalente en dólares), que fueron aprobados el año pasado por la Legislatura local.

En caso de tener en cuenta el tipo de cambio actual (ayer, el mercado minorista cerró con 15,35 pesos por dólar para la venta), ese monto permitiría al distrito gobernado por el mandatario socialista Miguel Lifschitz tomar entre 144 y 145 millones de dólares.

"Nosotros ya teníamos el endeudamiento incluso antes que el gobernador asumiera gracias a una negociación entre el Frente Progresista y el peronismo. La única variable que cambió fue la devaluación", señalaron desde Santa Fe a Ámbito Nacional.

La mención no es menor: cuando el permiso de endeudamiento fue sancionado por la Legislatura santafesina, un dólar valía 9,69 pesos en el mercado minorista. Es decir, la provinca podía endeudarse por hasta 227 millones de dólares. Ahora, el límite estará entre 144 y 145 millones de dólares.

El aval del peronismo al endeudamiento fue fundamental: hasta diciembre pasado, el PJ (tanto el más tradicional como el kirchnerista) contó con mayoría en ambas cámaras parlamentarias (Diputados y Senadores), y tenía la palabra final de cada debate.

"Consideramos que están dadas las condiciones para que la provincia pueda explorar la posibilidad de emitir un título público en el mercado de capitales. Con el asesoramiento de nuestro agente financiero, hemos sido convocados a la conferencia anual del City Morgan, a fin de mes, donde Santa Fe se va a presentar como potencial emisor de títulos y va a tomar contacto directo con un número importante de inversores internacionales", confió el ministro de Economía, Gonzalo Saglione, al diario El Litoral.

El funcionario además destacó que "es la primera vez" que la provincia activará este mecanismo de endeudamiento, y agregó que la operación tiene dos columnas. La primera, "que las condiciones sean aceptables para los inversores: Santa Fe tiene un perfil de emisor que se ajusta a lo que los inversores están buscando, tiene poca deuda, con un perfil de vencimientos muy suave, intereses bajos e incidencia en el Presupuesto muy poco significativa", y segundo, que "el mercado está abriéndose a colocaciones argentinas, por eso es un momento propicio para mostrar la provincia en el exterior y sus fortalezas comparativas".

A principios de 2016, Saglione explicó que "Santa Fe tiene la deuda más baja de la Argentina en la comparativa interprovincial" porque "no le debe nada al Gobierno nacional, y lo poco que debe es deuda tomada con programas financiados por el Banco Mundial, el BID y el Fondo de Kuwait, lo que supone un horizonte de devolución muy extendido en el tiempo".

De esta manera, este distrito se suma a Mendoza. Allí: el Gobierno que comanda el mandatario radical Alfredo Cornejo buscará, el viernes próximo, dar un importante paso para lograr la colocación de un bono en el exterior, de entre 300 y 400 millones de dólares, a la espera de una solución definitiva del pleito de la Argentina con los fondos buitre por el "juicio del siglo".

"Ya publicamos la licitación. El viernes que viene abriremos las propuestas para saber qué banco o bancos nos ayudarán a organizar este bono", aseguró a medios locales el ministro de Hacienda y Finanzas de Mendoza, Martín Kerchner, que además dejó claro que el monto "puede ser por 300 millones de dólares o tal vez un poco más".

El otro caso es Buenos Aires. Urgida de fondos para paliar el déficit fiscal y cubrir las urgencias de caja, María Eugenia Vidal ya puso a su ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, a trabajar en la ingeniería de uno (o varios bonos) por alrededor de $ 60.000 millones, que es el monto global autorizado por la Legislatura. De ese total, habrá un porcentaje que se destinará a emisiones en dólares y otra parte a Letras de Tesoro, la alternativa de financiamiento a corto plazo más utilizada en el último tiempo por los gobernadores.

La primera partida en Buenos Aires tendría una colocación de u$s 500 millones, que ya gestiona un consorcio de bancos integrado por el Citibank, JP Morgan y HSBC. En tanto, el gobernador de Neuquén, Omar Gutiérrez, también analiza testear la arena de la financiación internacional, tras el frustrado intento en 2015 de su antecesor Jorge Sapag.

El mismo camino tantea el entrerriano Gustavo Bordet, acuciado por serias dificultades financieras que, en alguna medida, logró contener este mes gracias al envío de un adelanto de coparticipación por $ 300 millones. El plan de Bordet se oxigena con un aval de endeudamiento por $ 3.010 millones.

La única traba que comparten estos distritos, así como el resto de las provincias que quieran acceder al mercado externo, es la falta de resolución del "juicio del siglo" con los fondos buitre. Sin embargo, Nación está cerca de un acuerdo con los holdouts.

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