La cancelación de inversiones previstas por Ford y Carrier son sólo el principio de lo que ocurrirá tras el cambio de mando en la Casa Blanca.
Ciudad de México - La decisión de la automotriz estadounidense Ford de cancelar la construcción de una planta en el centro de México, donde iba a invertir 1.600 millones de dólares, aparece en este país como "apenas el inicio" de lo que le espera bajo la era de Donald Trump.
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"Así nos va a pasar en todo. Hay que esperar cosas peores. Este es apenas el principio de lo que le espera a los mexicanos con la gestión" de Trump, que asume el próximo día 20, señalaron legisladores y expertos.
"Carrier y Ford son las primeras empresas en doblarse ante las exigencias de Trump; no serán las últimas", afirmó el excanciller Jorge Castañeda.
El exfuncionario y académico dijo que "ningún CEO" de una empresa de Estados Unidos "resiste una llamada de la Casa Blanca" al señalar que, con la futura presidencia de Donald Trump, "se nos viene un año horroroso".
Oscar Vera, del minoritario Partido Conciencia Popular de San Luis Potosí, el estado central donde se iba a edificar la instalación fabril, dijo que es necesario que el país ponga fin a la dependencia de Estados Unidos.
"Veo un panorama muy complicado", dijo a su vez el diputado del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), Guadalupe Torres, al señalar que se pierde "una importante inversión y derrame económica en San Luis", donde se iban a crear al menos 2.800 empleos.
Vera consideró que el Gobierno mexicano le debe exigir a Ford una "fuerte indemnización" e incluso recurrir a los tribunales ante la decisión de cancelar la planta que podría ocasionar serias pérdidas para el país.
"Espero que el gobernador tenga buenos abogados para pelearle a la Ford", indicó el parlamentario, pero el secretario de Desarrollo Económico del estado, Gustavo Puente, descartó que sea plausible un resarcimiento.
Para la instalación de la fábrica de Ford, el Congreso de San Luis había aprobado la donación de un gran inmueble en el poblado de Villa de Reyes y la condonación de impuestos.
"No ha sido la primera, porque ya ocurrió con una de aires acondicionados en Nuevo León", expuso, en referencia a la empresa Carrier de Indiana.
A fines de noviembre, Trump anunció que la compañía, propiedad del conglomerado United Technologies, había decidido retroceder en sus planes de trasladar una planta a la localidad de Santa Catarina, estado de Nuevo León, lo que iba a dar empleo a 2.000 personas.
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